China, el mayor importador mundial de petróleo crudo, redujo significativamente sus compras durante el segundo trimestre de 2026, después de que el encarecimiento del crudo, provocado por las interrupciones del tránsito a través del estrecho de Ormuz, frenara la demanda. La menor actividad importadora del gigante asiático contribuyó a moderar la demanda mundial y a suavizar las presiones alcistas sobre los precios derivadas de las restricciones en la oferta.
Las importaciones de petróleo crudo de China cayeron con fuerza en el segundo trimestre
El país importó una media de 8,1 millones de barriles diarios (mbd) de crudo entre abril y junio de 2026, un 32% menos que en el trimestre anterior


Un antes y un después
Los datos mensuales de la Administración General de Aduanas de China muestran que el país importó una media de 8,1 millones de barriles diarios (mbd) de crudo entre abril y junio de 2026, un 32 % menos que en el trimestre anterior. En mayo y junio, las compras descendieron por debajo de los 8 millones de barriles diarios por primera vez desde 2016.
Este retroceso contrasta con el fuerte ritmo de importaciones registrado antes de la crisis en torno al estrecho de Ormuz. En 2025, China alcanzó un máximo histórico al importar 11,6 millones de barriles diarios, aprovechando que los precios del petróleo se encontraban en su nivel más bajo desde 2020 para ampliar sus reservas estratégicas. Durante la segunda mitad de 2025, cuando las cotizaciones tocaron mínimos, las importaciones promediaron 12 millones de barriles diarios, un volumen que se mantuvo hasta febrero de 2026.
La mayor parte del crudo que llega a China se transporta por vía marítima. Los datos de tráfico de petroleros recopilados por Vortexa indican que la caída de las importaciones se debió principalmente al descenso de los cargamentos transportados por mar, mientras que las entradas a través de oleoductos se mantuvieron prácticamente estables, según las estimaciones.
Principales orígenes de las importaciones marítimas
Los mayores recortes en las importaciones marítimas entre el primer y el segundo trimestre de 2026 correspondieron a Irak, con 910.000 barriles diarios menos; Rusia, principal proveedor de crudo de China, con un descenso de 640.000 barriles diarios; y Emiratos Árabes Unidos, con una reducción de 600.000 barriles diarios.

La reducción de las importaciones fue superior al descenso registrado en la actividad de las refinerías, lo que apunta a un recurso intensivo a las existencias almacenadas. Durante el segundo trimestre, las refinerías chinas procesaron 2,2 millones de barriles diarios menos que en el primero, mientras que las importaciones disminuyeron en 3,9 millones de barriles diarios.
Como consecuencia, se estima que durante el segundo trimestre de 2026 las reservas mundiales de petróleo registraron una reducción récord de 5,1 millones de barriles diarios. Según las estimaciones, ese descenso habría sido aún mayor si la demanda global no se hubiera debilitado como resultado de la caída de las importaciones chinas.
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