Los ministros de Energía de la Unión Europea han acordado simplificar los trámites para acelerar la construcción de nuevas infraestructuras energéticas y destinar parte de los ingresos no utilizados generados por las congestiones de la red eléctrica --los cuellos de botella que limitan el transporte de electricidad-- a financiar nuevas interconexiones entre Estados miembro, como parte de la reforma del paquete europeo de redes.
El acuerdo fija la posición negociadora del Consejo (Estados) de cara a las conversaciones con el Parlamento Europeo sobre una revisión de la legislación destinada a modernizar el sistema eléctrico europeo, reforzar los enlaces transfronterizos y adecuar la capacidad de transporte al incremento de la demanda asociado a la descarbonización.
Uno de los principales cambios consiste en agilizar la concesión de permisos para construir infraestructuras energéticas mediante la creación de ventanillas digitales únicas para centralizar las solicitudes y el reconocimiento de los proyectos de electricidad y energías renovables como de interés público superior, lo que permitirá dar prioridad a su tramitación, salvo que existan razones que justifiquen lo contrario.
Las redes energéticas
El acuerdo también apuesta por una planificación más coordinada de las redes de electricidad, hidrógeno y gas en toda la UE mediante un escenario común que elaborará la Comisión Europea a partir de las aportaciones de los Estados y las partes interesadas para identificar las futuras necesidades de inversión y las carencias y los principales cuellos de botella de las infraestructuras, si bien el Consejo reclama que ese análisis tenga en cuenta los planes nacionales de energía y clima, las particularidades de cada región y las diferencias de precios de la energía entre países.









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