Ningún comentario Casi siete de cada diez (69%) inversores institucionales europeos del sector inmobiliario incrementarán la inversión en tecnología durante los próximos tres años para mejorar la eficiencia energética de sus carteras, según un nuevo estudio de re, la plataforma tecnológica líder basada en ciencia que optimiza el consumo energético de los activos inmobiliarios.
La investigación de re, realizada entre 200 gestores institucionales de activos inmobiliarios del Reino Unido, Alemania, Francia, Países Bajos, España e Italia, que gestionan conjuntamente activos por valor de 296.000 millones de euros, concluye que la mejora tecnológica es la vía más eficaz para aumentar la eficiencia energética.
Preguntados por las principales ventajas de la tecnología para mejorar la eficiencia energética de los edificios, el 73% de los encuestados afirma que ofrece resultados más rápidos y el 55% considera que es más económica que llevar a cabo reformas o procesos de rehabilitación energética.
Casi dos tercios (61%) destacan que el uso de tecnología genera muchas menos interrupciones que una rehabilitación, mientras que el 50% señala que resulta más fácil obtener la aceptación de los inquilinos que cuando se acometen obras de mejora del inmueble. Además, el 46% de los gestores inmobiliarios afirma que la tecnología contribuye a proteger el valor de sus activos y un 17% destaca la posibilidad de aplicarla tanto en edificios antiguos como en nuevos.
La inversión en tecnología tiene más impacto
Casi tres cuartas partes (73%) de los encuestados consideran que la inversión en tecnología capaz de optimizar de forma remota los sistemas de un edificio para reducir su consumo energético tendrá el mayor impacto en la gestión de la energía. Le sigue, con un 60%, la inversión en un nuevo sistema de gestión de edificios (BMS). En comparación, el 54% considera que la inversión en nuevos sistemas, como climatización (HVAC) e iluminación, es la forma más eficaz de reducir el consumo energético, mientras que solo el 14% cree que mejorar los hábitos de los ocupantes es la medida más beneficiosa.
Casi nueve de cada diez (89%) gestores de activos inmobiliarios afirman que el uso de la tecnología es importante para reforzar las estrategias de gestión del consumo energético de sus carteras. Un 20% se muestra neutral y únicamente un 2% considera que la tecnología no es importante en absoluto.
Sin embargo, el estudio revela que el uso de la tecnología todavía no está ampliamente implantado en las carteras de los inversores.
Mientras que el 51% de los encuestados afirma utilizar tecnología en edificios de nueva construcción, solo el 18% lo hace en inmuebles más antiguos. Además, únicamente el 3% asegura que la tecnología está implantada en todos los edificios de su cartera, mientras que un 21% la utiliza exclusivamente en oficinas.
Los gestores inmobiliarios emplean la tecnología con múltiples fines dentro de sus carteras. El 69% la utiliza para gestionar edificios de forma remota; casi dos tercios (64%) afirman que resulta útil para supervisar el consumo energético, y el 30% emplea sistemas para modelizar y comprender dónde y cómo pueden introducirse mejoras.
Katie Whipp, directora de negocio (Chief Business Officer) de re, afirmó: "Los gestores inmobiliarios afrontan una creciente presión para gestionar el consumo energético de sus activos. La regulación se está endureciendo en toda Europa y, al mismo tiempo, los inquilinos exigen edificios sostenibles y energéticamente eficientes que les permitan cumplir sus propios compromisos ESG”.
“Adaptar los inmuebles a la transición ecológica dentro del presupuesto y los plazos previstos puede resultar una tarea compleja, especialmente para aquellos gestores que deben acometer importantes rehabilitaciones o mejoras. Nuestro estudio demuestra que los gestores de activos reconocen que el papel de la tecnología ha evolucionado de forma significativa para comprender mejor el funcionamiento de sus edificios e introducir mejoras sin necesidad de realizar inversiones de capital innecesarias. Sin embargo, su adopción aún dista mucho de ser generalizada. Es fundamental que el sector aproveche la tecnología para reducir el consumo energético, controlar los costes y garantizar una transición fluida hacia el objetivo de cero emisiones netas", añadió.
Gemelo digital
re fue fundada en 2021 por un grupo de científicos que identificaron que, aunque se recopilaban datos sobre el consumo energético de los edificios, estos no se utilizaban para mejorar realmente su eficiencia. Para resolver este problema, el equipo desarrolló una tecnología innovadora que aprovecha los datos recopilados por los sistemas de gestión de edificios (BMS) para crear un gemelo digital altamente calibrado de cada inmueble: un modelo preciso que reproduce el comportamiento real del activo. Este modelo térmico dinámico permite realizar simulaciones y análisis de gran precisión, eliminando la incertidumbre y facilitando intervenciones específicas.
El motor tecnológico propietario de re procesa tanto los datos del gemelo digital como los procedentes del BMS para identificar ineficiencias y oportunidades de mejora, al tiempo que calcula el potencial de reducción de emisiones de carbono. Este enfoque remoto permite realizar optimizaciones específicas y obtener información detallada sobre el funcionamiento de los sistemas existentes, reduciendo el consumo energético, las emisiones de carbono y los costes operativos para apoyar los objetivos de sostenibilidad, todo ello sin necesidad de inversiones de capital (CapEx) por parte de los propietarios de los activos ni interrupciones en la actividad de los ocupantes.
Hasta la fecha, los edificios que utilizan la tecnología de re han logrado un ahorro energético medio anual del 37%, mediante un proceso de implantación que requiere únicamente entre cuatro y seis semanas.
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