Petróleo & Gas  ·  Mercados

Petróleo 3, hidrógeno 0

La subida del precio del petróleo ha impulsado la subida de las acciones de las principales petroleras europeas. Sin embargo, el mercado ha tomado beneficios en los valores relacionados con el hidrógeno

Ningún comentario

Cerramos el primer trimestre del año con una caída del índice Stoxx Europe 600 de casi el 2%, un trimestre marcado por las incertidumbres de la guerra con Irán y preocupaciones por unas expectativas de mayor inflación no subyacente altas, como consecuencia del impacto de la subida de los precios energéticos.

Durante este trimestre de tantas incertidumbres, se ha producido una tendencia muy marcada que ha favorecido a los valores petrolíferos europeos y en contra de valores relacionados con la economía del hidrógeno.

En este trimestre hemos visto las acciones de Equinor subir un 77%, impulsadas por la revalorización en paralelo de su participada Orsted, que sigue teniendo la simpatía de los inversores, después del éxito de su reestructuración financiera. Le han seguido Repsol, con un 56% de revalorización, Eni con un 54% y TotalEnergies con un 46% de avance. Todo el sector energético ha subido, sin excepciones y sin distinciones entre petroleras más expuestas a ‘’upstream’’, o a ‘’downstream’’, reforzando nuevamente su correlación positiva con los precios del crudo.

Por otro lado, ThyssenKrupp Nucera ha retrocedido casi un 9% durante el trimestre, seguido de Nel ASA con un 6% de caída e incluso ITM Power ha perdido un 1% de su capitalización bursátil durante este trimestre. Los inversores han saltado al carro del petróleo, dejando de lado cualquier acción que pudiera beneficiarse de la economía del hidrógeno. Incluso el mercado ha apoyado a los biocombustibles, con revalorizaciones del 115% en Verbio y un 43% en las acciones de Neste, gracias a las fuertes subidas de precios en destilados medios.

Mayor especialización de las empresas ayuda a los valores petrolíferos

Estos comportamientos en Bolsa tan acusados se han visto favorecidos por el alto grado de especialización en los diferentes sectores. Los inversores acostumbran a valorar positivamente cuando empresas muy diversificadas toman decisiones encaminadas hacia una mayor especialización. Esto les permite crear sus propias carteras con acciones de empresas especializadas y conseguir una mayor diversificación de riesgos en sus carteras. El ejemplo más lucrativo en la reciente historia del sector eléctrico europeo fue la fragmentación y posterior especialización de las alemanas RWE en generación eléctrica y E.ON en redes.

En los dos últimos años hemos visto en el sector petrolero un proceso progresivo de abandono de proyectos relacionados con el hidrógeno ‘’azul’’, que se genera con gas metano y que se combina con captura y almacenamiento de carbono para minimizar el impacto ambiental. Incluso la gran mayoría del sector ha decidido en los últimos meses recortar substancialmente sus inversiones en otras modalidades de descarbonización, para comprometerse nuevamente con sus negocios tradicionales.

El sector petrolero europeo se ha especializado nuevamente en la cadena de valor integrada de los combustibles fósiles, lo que facilita a los inversores la elección de valores con una exposición mayor a la evolución del precio del crudo. Por otro lado, los fabricantes de electrolizadores o componentes se han quedado configurados como un subsector perfectamente autodefinido y con un perfil de potenciales clientes más comprometidos con las descarbonización de sus productos, como el sector de fabricantes de fertilizantes o la industria siderúrgica y metalmecánica.

Efecto sustitución entre petróleo e hidrógeno favorece ahora al sector petrolífero

Los inversores han considerado que una subida del precio del petróleo ocasionada por un shock temporal de oferta pone más valor sobre los combustibles fósiles, ya que la demanda de petróleo va a necesitar mucho tiempo para reemplazar un combustible mucho más caro y va a seguir pagando precios altos por ellos. A largo plazo, en un escenario hipotético con un precio del petróleo persistentemente alto y un precio del mercado de emisiones de carbono alto, sí se darían las condiciones favorables para desarrollar alternativas al petróleo y al gas metano como es el hidrógeno.

Sin embargo, el mercado sabe perfectamente que los precios del petróleo y del gas deberían ser mucho más altos que los niveles actuales para que, a día de hoy, se pudiese fabricar hidrógeno sin necesidades de subvenciones o a precios del carbono artificialmente altos.  Por lo tanto, desde el punto de vista de un gestor de fondos, que vende acciones de ITM Power para comprar acciones de Equinor, se trata únicamente de hacer una cobertura de riesgos a corto plazo.

La apuesta por fabricantes de electrolizadores en un futuro donde los precios del crudo vuelvan a niveles más razonables, es apostar por el progresivo esfuerzo innovador de empresas individuales por reducir el coste de producir hidrógeno con electricidad. Esta es una carrera a fondo y a larga distancia, si consideramos que en la producción de hidrógeno con electricidad se pierde el 50% de la energía entrante.

Noticias relacionadas

No hay comentarios

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios

Este sitio web está protegido por reCAPTCHA y la Política de privacidad y Términos de servicio de Google aplican.