VÍDEO| Prueba del Dacia Spring 2026: el eléctrico más barato deja atrás la ciudad
El Dacia Spring fue uno de los primeros eléctricos europeos que planteó seriamente la posibilidad de comprar un coche cero emisiones sin realizar un desembolso económico. Ahora, a las puertas de su nueva generación se renueva con muchos argumentos.
Para que la transición hacia el coche eléctrico fuera todo lo efectiva que uno podía esperar no se podía sostener únicamente en modelos de gran tamaño, baterías gigantescas y rangos de autonomía infinitos. Para que los modelos cero emisiones fueran del todo populares había que tirar de lógica, la misma que nos ha llevado al momento actual, en el que existen cada vez más coches de corte urbano a precios mucho más sencillos de acometer por parte del usuario. Un escenario en el que Dacia lleva ya varios años metida con el Spring.
Un coche que ya probamos en su momento y con el que volvimos a encontrarnos en su renovación de mitad de vida comercial, demostrando que, como el buen vino, va mejorando con los años. El Spring llegó a Europa en 2021 con prestaciones modestas, un equipamiento sencillo y una autonomía contenida, pero también con un precio que abría el coche eléctrico a compradores para quienes las alternativas existentes resultaban difíciles de asumir. Su repercusión comercial demuestra que había mercado: hasta junio de 2025 había superado las 179.000 unidades vendidas en el Viejo Continente y cerró ese año con 35.034 matriculaciones en todo el mundo, convirtiéndose por primera vez en el eléctrico del segmento A más vendido en Europa considerando todos los canales.
Cinco años después, la problemática del Spring es otra. Ya no está solo. La llegada de actores chinos como el BYD Dolphin Surf (prueba) o el Leapmotor T03 (contacto), así como la aparición de ‘enemigos’ en su propia casa como el Renault Twingo (contacto) ha elevado mucho el listón tanto en términos de potencia, como de autonomía, equipamiento y calidad percibida. Sin embargo, Dacia ha sabido respondido sin alterar el planteamiento básico de su modelo, pero tocando precisamente los apartados donde empezaba a acusar más claramente el paso del tiempo, los mismos que nosotros te analizamos en esta prueba.
Duplica su rendimiento
Los motores del coche son ahora mucho más potentes. Dacia
Uno de los cambios más representativos del modelo es que la gama mecánica abandona las contenidas cifras de potencia de 45 y 65 CV y pasa a ofrecer 70 CV y 100 CV, siendo esta última la que nosotros hemos probado. Un aumento que resulta especialmente importante en la segunda, porque corrige una de las principales limitaciones del Spring: la dificultad para desenvolverse con naturalidad cuando abandonaba el entorno urbano.
No hace falta circular deprisa para notarlo. Incorporarse a una autovía, adelantar en una carretera convencional o recuperar desde 80 km/h eran situaciones donde el modelo anterior obligaba a calcular bastante bien los tiempos. Ahora, el Spring de 100 CV pasa de 80 a 120 km/h en 6,9 segundos, frente a los 14 segundos que necesitaba el antiguo de 65 CV, mientras que el 0 a 100 km/h se queda en 9,6 segundos.
Las prestaciones han mejorado y mucho. Dacia
La diferencia modifica bastante las sensaciones que tenemos al volante. Antes todo era circular en estado de alerta y aunque la llegada del 65 CV palió esa sensación, uno no se encontraba del todo tranquilo a sus mandos. Si bien continúa siendo un urbano pequeño y ligero, ya no transmite esa sensación de estar trabajando cerca de su límite cada vez que aparece una vía rápida.
De hecho, ahora ocurre todo lo contrario. Con una entrega inmediata del motor eléctrico en los primeros metros y, sobre todo, con esos 100 CV la sensación es la de que estamos consiguiendo llegar al propio límite de un coche que puede circular muy rápido, logrando mantener un ritmo en carretera con más normalidad. No se ha convertido en un coche especialmente prestacional ni lo pretende, simplemente ha dejado de estar condicionado casi exclusivamente a la ciudad, que era probablemente la mejora que más necesitaba.
Menos batería, mismo rango
La autonomía se mantiene. Dacia
El segundo cambio importante se encuentra bajo el piso. Dacia sustituye la anterior batería NMC de 26,8 kWh por una nueva LFP de 24,3 kWh, la primera de este tipo utilizada dentro del Grupo Renault y que ahora también está disponible en el Renault 5 E-TECH Five (prueba). Como sabes, la química de litio-ferrofosfato prescinde de níquel y cobalto y permite reducir costes, además de ofrecer ventajas en durabilidad y estabilidad térmica.
En este sentido, pese a perder capacidad, la autonomía se mantiene en los mismos 225 kilómetros en ciclo mixto (con llantas de 15 pulgadas eso sí). La explicación está en el bajo peso del coche, el cual se sigue manteniendo en aproximadamente una tonelada y en las mejoras realizadas sobre aerodinámica y eficiencia. De hecho, Dacia anuncia ahora un consumo homologado de apenas 12,4 kWh/100 km, que supone reducir en un 9% el valor frente a su predecesor, quedándose en poco más de 13,6 kW/100 km en circulación cotidiana.
El cuadro de instrumentos ha cambiado y es ahora digital.Dacia
Es una manera bastante distinta de afrontar la autonomía frente a la tendencia habitual de instalar acumuladores cada vez mayores. El Spring no pretende ser un viajero de 500 kilómetros, solo busca usar poca energía para recorrer los desplazamientos para los que ha sido concebido. Teniendo en cuenta que los clientes que Dacia ha analizado desde que lanzó el Spring recorren una media de unos 34 kilómetros diarios, repartidos en cuatro trayectos, los 225 kilómetros permiten cubrir una semana laboral sin enchufarlo.
Gana en aplomo
En marcha se comporta como un coche mucho más ágil y aplomado. Dacia
El aumento de potencia podría haberse quedado corto si no hubiera venido acompañado de cambios en el chasis, pero Dacia ha reforzado la parte central de la plataforma, ha modificado muelles y amortiguadores e incorpora por primera vez una barra estabilizadora en toda la gama. También se ha recalibrado la dirección asistida eléctrica y aumenta la asistencia del sistema de frenado.
En marcha se nota un Spring bastante más asentado. La dirección sigue siendo ligera (como corresponde a un coche cuya vida transcurrirá mayoritariamente en ciudad), pero ahora ofrece algo más de precisión alrededor del punto central. La barra estabilizadora limita mejor el balanceo y el nuevo reparto de pesos ayuda a transmitir más confianza cuando el ritmo aumenta.
La ciudad es su entorno, pero ahora no le hace ascos a salir de ella. Dacia
Sigue sin ser un coche pensado para disfrutar de una carretera de curvas y su estrecha carrocería tampoco invita a buscar ese tipo de conducción, pero ha desaparecido parte de aquella sensación de fragilidad dinámica que acompañaba al primer Spring que probamos cuando se circulaba fuera de ciudad. Además, su radio de giro de solo 4,8 metros recuerda, en cualquier caso, dónde continúa estando su principal territorio. Es muy fácil de mover en calles estrechas, ocupa poco espacio y aparcarlo requiere bastante menos esfuerzo que prácticamente cualquier SUV eléctrico.
Carga rápida, pero no en todos los casos
La carga rápida es más potente y suma el V2L
Otro de los aspectos que ha mejorado ha sido el de la recarga. El cargador de corriente alterna admite ahora 7 kW, mientras que la carga rápida opcional aumenta de 30 a 40 kW. De nuevo quien lo quiera comparar con conexiones de 100, 150 o 200 kW lógicamente vera que esta cifra es escasa, pero de nuevo conviene ponerla en su contexto y en la capacidad de la batería que lo alimenta.
Además, solo necesita 29 minutos para pasar del 20 al 80%. Eso sí, dado que no todos los clientes lo necesitan, Dacia mantiene este elemento como opcional, vinculándose además a determinadas configuraciones. Lo que sí estrena es la función Power-to-Object/V2L, es decir, la carga bidireccional con hasta 3,3 kW de suministro energético, con la que es posible utilizar la batería para alimentar aparatos externos.
Ligeras pinceladas estéticos
Por fuera no cambia en absoluto más allá de este nuevo color. Dacia
Dado que el Spring había recibido una renovación profunda de diseño en 2024, esta actualización apenas modifica el exterior más allá del nuevo color Seafoam y de distintos elementos aerodinámicos, como los carenados inferiores y el alerón posterior.
El interior conserva una filosofía sencilla, aunque ahora resulta bastante más moderno. La instrumentación es completamente digital y visibles a través de una pantalla de 7 pulgadas, mientras que, dependiendo del acabado, la pantalla multimedia central puede alcanzar las 10,1 pulgadas ofreciendo conectividad inalámbrica con los smartphone. Sigue sin haber materiales lujosos ni soluciones especialmente sofisticadas en os que prima la sencillez, pero la presentación ya no transmite la austeridad del primer Spring.
La presencia en el interior se ha mejorado. Dacia
La practicidad continúa siendo una de sus mejores bazas ya que el maletero ofrece 288 litros y alcanza 975 litros con los asientos abatidos, un volumen excelente teniendo en cuenta el tamaño exterior. Las plazas traseras son más justas para adultos y solo hay cuatro plazas homologadas, pero para su utilización lógica cumple correctamente.
Precio del Dacia Spring 2026: sigue siendo su argumento
Sigue siendo el coche eléctrico más económico del momento. Dacia
Independientemente de todas las mejoras, cambios o nuevas soluciones, la única variable que define al Dacia Spring es la que uno ve cuando se mete en el configurador de la marca. Porque allí verá que la versión Expression Electric de 70 CV parte de los 16.245 euros antes de ayudas. Es decir, que aplicada las condiciones de financiación, promociones, el Plan Auto+ y el CAE, la gama se queda en nada menos que los 11.920 euros, subiendo a los 18.425 euros en esta de 100 CV que hemos probado asociada al acabado Extreme.
Ahora bien, su posición económica ha dejado de ser tan confortable como en 2021, más aún cuando un Twingo arranca con las mismas condiciones en los 13.995 euros (17.463 euros) y un BYD Dolphin Surf puede ser tuyo por menos de 14.455 euros en su versión Active (19.995 euros), ofreciendo más batería, equipamiento y potencia de carga.
Su próxima generación se conocerá en pocos días. Dacia
Precisamente esa competencia obliga a valorar el Spring de otra manera. No es el eléctrico con más tecnología ni el que mejor resuelve un viaje largo, pero tampoco intenta competir ahí. Sigue siendo pequeño, ligero, muy eficiente y, sobre todo, barato; cuatro características que continúan siendo menos habituales de lo que deberían uno esperar en el mercado eléctrico europeo.
Sea como fuere, Dacia fue una de las primeras marcas que entendió que democratizar el coche eléctrico no consistía necesariamente en instalar una batería enorme y después intentar abaratar el resto. El Spring nació siguiendo la dirección contraria. Esta actualización no cambia esa filosofía; simplemente consigue que el coche tenga menos excusas que dar cuando la ciudad se queda atrás.
Ficha técnica Dacia Spring 2026 Extreme Electric 100
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