Primera prueba del MG4 EV Urban: la novedad no es el nombre, es lo que no se ve
Aunque parezca una evolución del MG4, lo cierto es que este apellido Urban trae más novedades asociadas de las que uno pueda pensar: comenzando por el diseño, la autonomía y el precio para seguir con la que será una auténtica revolución.
El primer MG4 fue uno de esos coches que cambió las reglas del juego. No porque fuese el eléctrico más lujoso, ni el más rápido, ni el más sofisticado, sino porque consiguió algo mucho más difícil: poner un coche eléctrico competente, bien equipado y con una autonomía razonable a un precio que obligó a muchos fabricantes europeos a reaccionar. Ahora MG vuelve a replicar la misma jugada, pero con una idea distinta: no hacer simplemente otro compacto eléctrico, sino un coche familiar, amplio y accesible que pueda convertirse en el único coche del hogar.
Y ese coche es este nuevo MG4 Urban que hoy protagoniza esta prueba de El Periódico de la Energía y que hemos conducido por primera vez para demostrar que las segundas partes no solo fueron buenas, sino que pueden superar al original. Más cuando este coche supone una auténtica revolución, pues a finales de este año se convertirá en el primer eléctrico del mercado en incorporar las baterías de estado semisólido, convirtiéndole en una de las novedades más representativas del año.
Se llama igual, luce diferente
El diseño está claramente diferenciado. MG
Lo primero que hay que aclarar es que este MG4 Urban no es una simple evolución del MG4 que ya conocíamos. Es un coche nuevo, desarrollado sobre una plataforma diferente (la E3), con tracción delantera en lugar de propulsión y un planteamiento mucho más familiar. Y la firma china ha sabido jugar bien sus bazas comerciales al mantener una de las nomenclaturas que le ha llevado al estrellato.
Ahora bien, las diferencias entre ambos son visibles comenzando por las dimensiones, pues este MG4 Urban es 10 cm más grande que el anterior MG4, alcanzando ahora los 4,39 metros. Un hecho que contrasta con su nombre, pues el apellido Urban podría llevarnos a pensar que sería más pequeño, pero nada más lejos de la realidad.
Los faros son más estlizados. MG
Una longitud que acompaña de una anchura de 1,84 metros y de una altura de 1,49 metros, envueltas en un diseño mucho más redondeado que antes como se percibe en el frontal, con unos grupos ópticos LED estilizados. Unas formas ovaladas que tienen su réplica en una zaga, en la que la tira de LED que conecta los pilotos sí, nos recuerdan ligeramente al modelo original y que cogen están inspiradas en el MG Cyberster. También destacan las llantas hasta de 17 pulgadas o los diferentes seis tonos de carrocería: Blanco Ártico, Gris Camden, Plata Cósmico, Rojo Dinámico, Azul Holborn y el nuevo Verde Piedra.
Grandeza interior
El maletero es significativamente más grande que el MG4 actual. MG
Un conjunto menos agresivo pero más amable visualmente que el anterior y con una cualidad clara: el espacio. Así lo percibimos primeramente en un maletero que tiene una capacidad de 479 litros, al que suma otros 98 litros en un compartimento bajo el piso, sumando un total de 577 litros. Con los asientos traseros abatidos, el espacio total disponible asciende a 1364 litros. Habitabilidad que tiene su continuidad en unos asientos traseros gigantescos para adultos de estatura media pues ofrece espacio de sobra tanto en las piernas como para la cabeza, con la única salvedad, quizá, de la anchura, algo que se presupone en un coche de estas características.
El interior desprende mucha más calidad. MG
Por su parte, en el puesto de conducción encontramos una presentación sencilla, pero bastante completa. De serie equipa una pantalla central de 12,8 pulgadas, cuadro digital de 7 pulgadas con, ojo, navegación y con una interfaz bastante intuitiva y rápida que, además, incorpora Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos. Lo bueno es que mantiene los mandos físicos para algunas de las funciones principales No es un interior premium, ni pretende serlo, pero sí resulta muy lógico y está bien rematado, mejor incluso que los primeros MG que desembarcaron en el Viejo Continente hace un lustro.
Variedad de elección
Se coloca por debajo del MG4MG
Entrando en el apartado mecánico, la gama se articula en torno a dos baterías y dos niveles de potencia que no hacen sino complementar la gama del anterior MG4 que, de momento, seguirá estando vigente al ofrecer más prestaciones tanto en rendimiento como en autonomía.
Centrando el tiro en este MG4 Urban, la realidad es que las diferencias entre ambas versiones son escasas peros servirán al usuario a tener una mayor versatilidad de elección. Decimos esto porque la versión de arranque declara 149 CV y se asocia en tanto a la batería de 43 kWh como a la de 54 kWh, mientras que el que opte por los 160 CV solo podrá combinarlo con la más grande.
En autonomía, esto supone que partamos de los 325 kilómetros del paquete de celdas pequeño y alcancemos los 418 kilómetros en el mayor, rango que conseguiremos combinando el motor de 150 CV con la batería de 54 kWh, convirtiéndose en la versión más lógica de toda la gama. Las diferencias también persisten en la carga, pero son igualmente mínimas, ya que parten de los 82 kW en la estándar y llegan a los 89 kWh en la grande, lo que permite pasar del 10 al 80% en ambos casos en unos 28 minutos. Además, incorpora elementos como bomba de calor o carga V2L para alimentar dispositivos externos, consiguiendo ajustar más aún el consumo.
Más aplomado y ahorrador
El consumo es una de sus grandes bazas. MG
Porque el gasto de electricidad ha sido uno de los parámetros que más nos ha sorprendido de esta toma de contacto. La marca homologa 15,5kWh/100km (lo que daría para que en una toma doméstica el precio de recarga fuese de 3 euros) y si bien durante el recorrido llegamos a ver algunos valores de 21 kWh/100 km al realizar una conducción más dinámica, la realidad es que al final el gasto que conseguimos durante toda la conducción fue de 16,3 kWh/100 km.
En marcha, el MG4 Urban no busca ser tan dinámico como el MG4 original de propulsión, pero sí ofrece un equilibrio razonable entre confort, facilidad de uso y eficiencia. Propone una suspensión cómoda, una respuesta suficientemente viva para no sentirse lento. El tacto del freno no llega a ser excesivamente esponjoso y aunque la dirección bien podría ser algo más comunicativa, para circular por ciudad o rodar tranquilamente, es más que suficiente.
Marcará un hito
La batería de estado semisólido le pondrá en una posición nunca vista antes. MG
Pero como sabes y como ya te hemos contado con anterioridad, este MG4 Urban estrenará a finales de año llegará una versión con baterías semisólidas, que convertirán a MG en el primer fabricante del mundo en lograr la producción en serie de esta tecnología. La batería SolidCore sustituye gran parte del electrolito líquido por una composición sólida al 95%, con el objetivo de mejorar la seguridad, la fiabilidad, el rendimiento en frío y la velocidad de carga en bajas temperaturas. Cuando la probemos podremos darte más conclusiones pero ya el simple hecho de que esté disponible es un auténtico puntazo.
En definitiva
Llegamos al final de esta primera prueba con un coche que tiene más importancia de la que parece. Porque el MG4 Urban no quiere ser simplemente “el eléctrico barato de MG”. Quiere ser el coche que convierta la movilidad eléctrica familiar en algo realmente accesible para muchos hogares españoles.
Y para ello se apoya en un precio oficial que arranca en los 25.490 euros antes de descuentos para el Comfort 43 kWh, sube a 27.900 euros en el Comfort 54 kWh y alcanza 30.900 euros en el Premium 54 kWh. Pero ojo, porque una de las grandes fortalezas será que con todas las promociones, ayudas de la marca y Plan Auto+ aplicados, la marca anuncia un precio desde 16.790 euros que llegará a los 22.290 euros en la versión más equipada. Es decir, que estamos hablando de un coche del segmento C con un precio propio ya no solo del segmento B, sino incluso del A.
Y ahí está su gran valor. El MG4 Urban no es perfecto: dinámicamente no parece tan brillante como el primer MG4, y en calidad interior no juega en la liga de los compactos premium. Pero por precio, espacio, equipamiento, autonomía y tecnología, especialmente con la llegada de la batería semisólida, puede convertirse en uno de los eléctricos más difíciles de ignorar de 2026.
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