El Gobierno de Rusia ha establecido la prohibición para exportar diésel a los productores de derivados del petróleo, extendiendo así una limitación anterior solo aplicada sobre comerciantes y otros vendedores rusos, después de que Ucrania haya iniciado en las últimas semanas una serie de ataques contra refinerías en suelo ruso.
La prohibición se mantendrá vigente al menos hasta el 31 de julio y su motivación, según el Kremlin, es "mantener la estabilidad en el mercado interno de combustible", mientras que la decisión supone un nuevo foco de presión sobre los mercados energéticos sumado a las tensiones en el Estrecho de Ormuz de los últimos meses.
Rusia y la prohibición de exportar diésel
"Las restricciones no se aplicarán al gasóleo exportado desde Rusia en virtud de acuerdos intergubernamentales internacionales", ha indicado el Gobierno ruso en un comunicado.
La anterior limitación sobre los vendedores rusos fue impuesta a principios del mes de enero y esta ampliación supone acabar con gran parte de las exportaciones diésel, al tiempo que Rusia admite sufrir escasez de combustible a raíz de los ataques ucranianos.
"Está absolutamente claro que el enemigo (Ucrania) busca dañar la economía. Pero, sobre todo, busca crear un clima de nerviosismo en la sociedad. Entendemos que es una tarea imposible", ha sostenido el presidente de Rusia, Vladimir Putin, tras una reunión para analizar la situación, según ha recogido por agencia rusa TASS.
Por su parte, el viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, ha aseverado que el Kremlin ha tomado otras medidas para hacer frente a la escasez como aumentar al máximo la capacidad de las refinerías en funcionamiento, la liberación de combustible acumulado al mercado o la reducción del tiempo de mantenimiento rutinario.








Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios