¡Se deja ver en público! El Alpine A110 eléctrico rueda en Goodwood
El Alpine A110 Future ha realizado en Goodwood su primera aparición dinámica y anticipa una tercera generación eléctrica sobre una plataforma desarrollada para conservar la agilidad del modelo.
Electrificar el Alpine A110 es una tarea bastante más delicada que sustituir un motor de gasolina por uno eléctrico. Buena parte del atractivo del modelo actual procede de su bajo peso, de una posición de conducción cercana al suelo y de unas dimensiones que permiten aprovechar la carretera sin necesitar una potencia desmesurada. Una batería grande puede alterar precisamente aquello que ha convertido al A110 en uno de los deportivos más apreciados de los últimos años.
La respuesta de Alpine se llama A110 Future, un prototipo de desarrollo que acaba de realizar su primera aparición pública en marcha durante el Festival of Speed de Goodwood. Pierre Gasly, piloto del equipo de Fórmula 1 de la marca, fue el encargado de completar la conocida subida británica con el Duque de Richmond como acompañante.
El coche todavía luce una carrocería de pruebas y no adelanta con exactitud el diseño de producción. Su importancia está debajo. Alpine ha utilizado este prototipo para mostrar parte de la tecnología que llegará a la tercera generación del A110, el modelo que estrenará la nueva Alpine Performance Platform, conocida por las siglas APP.
Una batería dividida
Llegará al mercado a finales de este año. Alpine
La solución técnica más llamativa está en la disposición de la batería. En lugar de instalar un gran paquete plano debajo del habitáculo, como ocurre en la mayoría de los eléctricos, Alpine ha dividido el sistema entre la parte delantera y la trasera del vehículo.
El 25% de la energía queda situado delante y el 75% detrás, una distribución planteada para conservar una altura de techo próxima a la del A110 actual y mantener una posición de conducción realmente deportiva. El diseño también debería facilitar un reparto de pesos cercano al 40% en el eje delantero y al 60% en el trasero, una proporción coherente con un coche de propulsión posterior.
La batería utiliza arquitectura de 800 voltios y tecnología cell-to-pack, que integra las celdas directamente en el conjunto y elimina parte de los elementos intermedios utilizados en los paquetes convencionales. La carcasa se fabrica en aluminio mediante fundición a alta presión y cumple una función estructural dentro del vehículo, una forma de reducir componentes y compensar parte del peso añadido por la electrificación.
Alpine no ha comunicado todavía la capacidad de la batería, la autonomía prevista ni el peso definitivo. Son cifras importantes, pero la prioridad del proyecto parece estar en contener el tamaño del conjunto y colocarlo de manera que el conductor no tenga la sensación de ir sentado sobre una plataforma elevada.
Dos motores eléctricos y todo atrás
Mantiene sus proporciones clásicas de deportivo. Alpine
El A110 Future utiliza dos motores eléctricos situados en el eje posterior. No se trata de una configuración habitual, ya que muchos eléctricos de altas prestaciones reparten un motor por eje para conseguir tracción total. Alpine ha preferido mantener la propulsión trasera y utilizar una máquina eléctrica independiente para cada rueda.
Las unidades motrices integran motor, transmisión e inversor en un mismo conjunto. Emplean inversores de carburo de silicio y motores síncronos de imanes permanentes capaces de alcanzar 21.500 rpm. La marca no ha detallado la potencia, aunque sí ha explicado que esta arquitectura permitirá regular el par de cada rueda con mucha rapidez.
El sistema Alpine Active Torque Vectoring 2.0 podrá enviar más o menos fuerza a cada lado del eje trasero dependiendo del ángulo de dirección, la velocidad, el apoyo del coche y la adherencia disponible. Su función será ayudar a cerrar la trayectoria, reducir el subviraje y hacer que el vehículo responda de forma más natural tanto al acelerar como al levantar el pie. A este sistema se suma el Wheel Slip Torque Control, encargado de vigilar el deslizamiento de las ruedas. La gestión electrónica integra además dirección, frenada, temperatura, batería y propulsión, evitando que cada elemento trabaje de forma aislada.
Más de 45.000 kilómetros recorridos sin pisar el asfalto
Es la primera vez que rueda en asfalto real.Alpine
La APP no se ha desarrollado únicamente para el nuevo A110. Es una arquitectura modular preparada para admitir varias carrocerías, distancias entre ejes y configuraciones mecánicas. Alpine podrá utilizarla para ampliar su oferta de deportivos sin recurrir a una plataforma convencional del Grupo Renault y modificarla después.
Una parte importante del desarrollo se está realizando mediante simulación. Alpine utiliza un sistema Driver-in-the-Loop construido alrededor de un habitáculo de A110, una pantalla cónica de nueve metros y una plataforma hexápoda capaz de reproducir los movimientos del vehículo. La herramienta sirve para trabajar en el comportamiento del chasis, la calibración de los motores, los neumáticos y las nuevas funciones electrónicas antes de construir prototipos físicos. Los distintos proyectos de Alpine ya han acumulado más de 45.000 kilómetros virtuales con este equipo.
La simulación permite probar muchas configuraciones en menos tiempo, aunque no sustituye a los ensayos reales. El A110 Future que ha rodado en Goodwood forma parte de esa segunda fase, en la que la marca empieza a comprobar sobre asfalto si las soluciones desarrolladas mantienen las sensaciones buscadas.
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