Stellantis ha reconocido este viernes que el reajuste de su negocio ha supuesto unos cargos de aproximadamente 22.200 millones de euros para el segundo semestre de 2025, incluidos pagos en efectivo de aproximadamente 6.500 millones de euros, que se espera que se abonen en los próximos cuatro años.
En este contexto, Stellantis ha adelantado que espera una pérdida neta de entre 19.000 y 21.000 millones de euros en el segundo semestre del año, así como unos ingresos netos de entre 78.000 y 80.000 millones de euros. El resultado operativo ajustado será también negativo, de entre 1.200 y 1.500 millones de euros.
En este conexto, las acciones de la compañía, que no pagará dividendo anual en 2026, se desplomaban un 28,7% pasadas las 13.30 horas, hasta intercambiarse a un precio de 5,82 euros.
Además, el consejo de administración de Stellantis autorizó la emisión de bonos híbridos perpetuos subordinados no convertibles, hasta un importe máximo de 5.000 millones de euros.
La electrificación de Stellantis
El reconocimiento de este ajuste forma parte de una evaluación exhaustiva de la estrategia de Stellantis "y los costos relacionados necesarios para alinear a la compañía con las preferencias del mundo real de sus clientes", mientras se prepara para la comunicación de su nuevo plan estratégico en mayo de este año.
Entre otros, Stellantis acordó en 2025 la cancelación de productos que no podrán alcanzar una escala rentable, incluido el Ram 1500 eléctrico previamente planificado, reconociendo tanto la necesidad de alinearse con la demanda de los clientes como los cambios en los marcos regulatorios de EEUU.
Asimismo, los cambios organizativos realizados incluyen la reorganización de los equipos regionales y la creación para crear una cadena de suministro más rentable que respalde el desarrollo a largo plazo de los programas de vehículos electrificados de Stellantis.
"El reajuste que anunciamos hoy forma parte del proceso decisivo que iniciamos en 2025 para volver a centrarnos en nuestros clientes y sus preferencias. Los cargos anunciados hoy reflejan en gran medida el coste de sobreestimar el ritmo de la transición energética, lo que nos distanció de las necesidades, los recursos y los deseos reales de muchos compradores de automóviles", ha explicado el consejero delegado de Stellantis, Antonio Filosa.
Los eléctricos
En concreto, unos 14.700 millones de euros están relacionados con la realineación de los planes de productos con las preferencias de los clientes y las nuevas regulaciones de emisiones en EEUU, lo que refleja en gran medida expectativas significativamente reducidas para los vehículos eléctricos.
Dicha cifra incluye amortizaciones relacionadas con productos cancelados por 2.900 millones de euros y deterioro de plataformas por 6.000 millones de euros, principalmente debido a una reducción significativa de las expectativas de volumen y rentabilidad.
Asimismo, incluye también 5.800 millones de euros en pagos en efectivo proyectados durante los próximos cuatro años, relacionados tanto con productos cancelados como con otros modelos eléctricos en curso cuyos volúmenes ahora se espera que sean considerablemente inferiores a las proyecciones anteriores.





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