El petrolero Deyna, capturado en marzo por Francia en aguas del Mediterráneo por formar parte supuestamente de la llamada 'flota fantasma' rusa que pretende esquivar las sanciones internacionales, ha podido salir de las aguas jurisdiccionales francesas tras pagar la multa que se le impuso.
En un comunicado conjunto publicado este jueves, la Prefectura Marítima del Mediterráneo, la Prefectura del departamento de Bocas del Ródano y la Fiscalía de Marsella indican que la inmovilización del navío se levantó una vez que abonó esa multa que le impuso este miércoles el Tribunal Judicial de Marsella.
Esa sanción, de la que no se precisó el monto, se fijó en un procedimiento en el que la naviera propietaria reconoció la culpabilidad del cargo por el que había sido acusada, no haber demostrado la nacionalidad que presentaba el petrolero.
La flota fantasma rusa
La empresa propietaria del barco, que procedía del puerto ruso de Murmansk en el ártico y llevaba bandera de Mozambique al ser capturado, se comprometió también ante la justicia francesa a obtener en el plazo más breve posible un nuevo pabellón.









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