El sistema eléctrico europeo podría ser uno de los principales afectados por los planes para rebajar los objetivos de reducción de emisiones de CO2 de los vehículos eléctricos. Al funcionar como "baterías sobre ruedas", los vehículos eléctricos están llamados a cambiar radicalmente la ecuación del sector eléctrico. Sin embargo, un menor número de coches eléctricos supondría una menor capacidad de almacenamiento para que la red absorba el exceso de energía eólica y solar y la devuelva a la red en momentos de máxima demanda eléctrica. Para compensar la diferencia, los países de la UE tendrían que proporcionar una nueva capacidad de generación de energía equivalente a la construcción de 150 centrales eléctricas adicionales, según un nuevo estudio.
En el estudio realizado para T&E, el centro de investigación aplicada Fraunhofer ISI evaluó la reducción del potencial de la tecnología "vehículo a red" (V2G) en la UE en caso de que se rebajen los objetivos comunitarios. La tecnología V2G permite a los vehículos eléctricos inyectar energía en la red cuando hay un déficit. Sin embargo, el grupo de presión de la industria automovilística ACEA ha exigido a la UE que debilite sus objetivos de reducción de emisiones de CO₂ para los automóviles, lo que supondría 49 millones de vehículos eléctricos menos en las carreteras europeas en 2040. El eurodiputado del Parlamento Europeo responsable de la revisión de los objetivos ha propuesto debilitarlos aún más.
Según el estudio, un menor número de vehículos eléctricos provocaría el desperdicio de grandes cantidades de energía excedente y reduciría la implantación adicional de nuevas instalaciones solares fotovoltaicas en más de un tercio. Se instalarían un 37% menos de nuevos parques solares fotovoltaicos (-51 GW) en la UE entre 2025 y 2040 si se suavizaran los objetivos de la UE en materia de emisiones de CO2 de los automóviles, tal y como exige la asociación industrial ACEA.
Para España, la tecnología V2X permitiría equilibrar su cartera solar y aprovechar el enorme potencial de producción de energía solar existente. Por otro lado, el mantenimiento de los objetivos de CO2 podría suponer una mayor capacidad fotovoltaica además de reducir la importación de combustibles fósiles. Sin embargo, en caso contrario, unas normas de CO2 poco estrictas podrían suponer un coste energético adicional anual de 4.000 millones de euros, debido al gasto en combustibles fósiles.
La red eléctrica y los vehículos eléctricos
Isabell Büschel, directora de T&E en España, ha afirmado: "Los vehículos eléctricos pueden actuar como una esponja del tamaño de un continente para absorber el exceso de energía solar y eólica y devolverla a la red cuando sea necesario. Sin embargo, las presiones de la industria automovilística para rebajar los objetivos de la UE en materia de vehículos eléctricos reducirían considerablemente la capacidad de almacenamiento total que podrían procurar las baterías de estos vehículos si se mantuvieran los objetivos actuales. Esto alteraría la viabilidad económica de las energías renovables y frenaría el despliegue de la energía solar".
Según el informe, sin esos millones adicionales de baterías de coche para absorber el exceso de energía eólica y solar, Europa perdería 6 TWh adicionales de energía limpia al año para 2040. Esto se debe a que los parques eólicos y solares se desconectarán en los momentos de máxima generación si no hay suficiente demanda de electricidad ni capacidad de almacenamiento. Las exigencias de la ACEA darían lugar a una reducción adicional de electricidad renovable de un 25% que si se mantuvieran los objetivos de CO2 para los coches.
La red eléctrica tendría que intervenir con generación adicional de energía en momentos de alta demanda eléctrica. Si hubiera menos vehículos eléctricos que inyectaran energía a la red, Europa necesitaría un tercio más de capacidad de reserva (+13 GW) que si se mantuvieran los actuales objetivos de emisiones de CO2 para los automóviles. Eso equivale a construir 150 centrales eléctricas de punta adicionales.
En España, la inyección de energía de los vehículos eléctricos a la red alcanza aproximadamente los 23 TWh. Si los objetivos de CO2 para vehículos se mantienen, la generación fotovoltaica aumentaría considerablemente, de 112 TWh a 153 TWh (+40 TWh), y la capacidad fotovoltaica instalada se expandiría de 77 GW a 107 GW (+30 GW). De haber más coches eléctricos con V2G disponible, España podría absorber su propia generación solar en horas punta, cuando la demanda es más exigente, en vez de exportar el excedente. De esta manera, las exportaciones netas disminuirían sustancialmente de 37 TWh a 16 TWh (−21 TWh).









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