El Gobierno alemán debería convertir la eficiencia energética en un “pilar fundamental” de su estrategia de seguridad y resiliencia, ante los riesgos geopolíticos y las continuas interrupciones en las cadenas mundiales de suministro energético, según ha señalado un grupo empresarial y de expertos en políticas públicas.
Alemania debería situar la eficiencia energética como “pilar fundamental” de su estrategia de seguridad
Cada kilovatio-hora ahorrado reduce la dependencia de las importaciones, alivia la presión sobre las infraestructuras críticas y refuerza la capacidad estratégica de Alemania para actuar, según un informe de DENEFF y EIES

“Cada kilovatio-hora ahorrado reduce la dependencia de las importaciones, alivia la presión sobre las infraestructuras críticas y refuerza la capacidad estratégica de Alemania para actuar”, señalaron la Iniciativa Empresarial Alemana para la Eficiencia Energética (DENEFF) y la [Iniciativa Europea para la Seguridad Energética (EIES) ](Iniciativa Europea para la Seguridad Energética (EIES) )en un documento de política energética.
La eficiencia, pieza clave de la seguridad energética
Las dos organizaciones sostienen que la eficiencia energética debe integrarse en las políticas industriales, de seguridad y de defensa. Según su análisis, cuanto mayor sea la demanda energética de Alemania, mayor será también la cantidad de energía que deberá importar, almacenar en reservas, proteger y respaldar mediante sistemas redundantes. La eficiencia, en cambio, permite reducir de partida la cantidad de energía necesaria.
“Una menor demanda energética reduce, especialmente, la presión sobre las redes eléctricas, facilita la gestión de las interrupciones y disminuye la necesidad de aumentar la capacidad de generación, ampliar las redes y mantener reservas estratégicas”, señalan las asociaciones. Aunque la diversificación de los proveedores de energía puede contribuir a reducir los riesgos, advierten de que no elimina las dependencias estructurales de las importaciones.
Por ello, el Gobierno debería garantizar que la planificación y la financiación públicas se rijan por el principio de “la eficiencia primero”, aplicar de manera coherente la Ley alemana de Eficiencia Energética y presentar una estrategia de seguridad energética que sitúe la eficiencia como un activo estratégico.
Dependencia de las importaciones de petróleo y gas
Alemania afronta el otoño con unos niveles de almacenamiento de gas inusualmente bajos, una situación que podría poner en riesgo la seguridad del suministro en Europa durante el próximo invierno, según han advertido varios analistas. Al mismo tiempo, el ataque contra Irán liderado por Estados Unidos e Israel ha alterado los mercados energéticos mundiales. Alemania continúa dependiendo en gran medida de las importaciones para cubrir sus necesidades de petróleo y gas, lo que la hace especialmente vulnerable a la volatilidad de los mercados y a posibles crisis.
El Ministerio de Economía alemán ha rechazado en repetidas ocasiones las preocupaciones sobre los bajos niveles de almacenamiento y sostiene que la seguridad del suministro está garantizada, también gracias a las importaciones de gas por gasoducto procedentes de Noruega y a las distintas terminales de importación de gas natural licuado (GNL) existentes en Alemania.
Sin embargo, los expertos han advertido de que las importaciones están destinándose actualmente directamente al consumo en lugar de contribuir a aumentar las reservas.
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