Política energética

Alemania se prepara para una profunda transformación de su sector eléctrico con la ley de renovables y un mercado de capacidad

El país está a las puertas de una transformación profunda de su sector eléctrico, impulsada por unas ambiciosas previsiones de demanda, una amplia reforma regulatoria y el acelerado cierre de las centrales de carbón y nucleares, según GlobalData

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Alemania está a las puertas de una transformación profunda de su sector eléctrico, impulsada por unas ambiciosas previsiones de demanda, una amplia reforma regulatoria y el acelerado cierre de las centrales de carbón y nucleares. El aumento del consumo derivado de la electrificación del transporte, la calefacción y la industria, junto con el fuerte crecimiento de las energías renovables —que superarán el 73% de la capacidad instalada en 2025—, está dando paso a nuevos instrumentos regulatorios. Según GlobalData, la reforma de la ley de energías renovables EEG-2027 y la introducción de un moderno mercado de capacidad están llamadas a provocar cambios estructurales en la transición energética del país.

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Impulso a la capacidad renovable

El último informe de GlobalData, Germany Power Market Trends and Analysis by Capacity, Generation, Transmission, Distribution, Regulations, Key Players and Forecast to 2035, revela que la capacidad renovable instalada en Alemania aumentará considerablemente, pasando de aproximadamente el 73% del total en 2025 a cerca del 88% en 2035. Al mismo tiempo, se prevé que la generación eléctrica procedente de renovables se acerque al 80% durante ese mismo periodo. La eólica marina, la solar fotovoltaica y la eólica terrestre serán previsiblemente los principales motores de este crecimiento, mientras la generación térmica pierde peso y las centrales de gas adquieren una mayor relevancia como respaldo flexible del sistema.

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El mercado de capacidad, cuya plena entrada en funcionamiento está prevista para finales de 2027, pretende reforzar la seguridad de suministro y la disponibilidad de potencia firme. Con el abandono del carbón previsto para 2038 y la energía nuclear ya fuera de servicio desde 2023, Alemania depende cada vez más de este mecanismo para evitar déficits de suministro y garantizar la adecuación del sistema eléctrico.

Paralelamente, la EEG-2027 representa un cambio decisivo en el modelo de remuneración de la generación renovable. Las tarifas reguladas de alimentación a red (feed-in tariffs), que durante años constituyeron uno de los pilares del apoyo alemán a la eólica, la solar y la biomasa, están siendo progresivamente sustituidas.

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Attaurrahman Ojindaram Saibasan, analista de GlobalData especializado en energía, señala: “Los nuevos proyectos accederán normalmente al mercado mediante subastas competitivas o acuerdos de comercialización directa, mientras que las instalaciones de menor escala recibirán ayudas transitorias o incentivos durante el periodo de cambio. Los proyectos de mayor tamaño deberán optimizar su generación, ubicación y perfil operativo, en lugar de depender únicamente de una remuneración garantizada. Esto está empujando al sector hacia un modelo basado en el comportamiento y el rendimiento en el mercado”.

La demanda eléctrica alemana también afronta un periodo de rápido crecimiento. El consumo anual, estimado en unos 466 TWh en 2025, superará previsiblemente los 576 TWh en 2035, lo que pone de manifiesto la necesidad de reforzar las inversiones en las redes de transporte. Los parques eólicos marinos del mar del Norte y del mar Báltico necesitarán corredores de alta tensión reforzados para trasladar la electricidad hasta las zonas industriales del sur del país. Los retrasos en la construcción y en la obtención de permisos para estas infraestructuras de transporte podrían provocar el desaprovechamiento de parte de la producción renovable mediante restricciones a la generación (curtailment) o generar limitaciones en el suministro.

Saibasan añade: “Junto a estos cambios estructurales, la dinámica del mercado es cada vez más compleja. Los precios mayoristas negativos ya constituyen un motivo de preocupación durante los periodos de elevada producción eólica o solar y baja demanda, ya que generan volatilidad en los ingresos. A medida que desaparecen los mecanismos de apoyo fijo, todos los proyectos deben incorporar estos riesgos, incluida la exposición a las fluctuaciones de precios, las limitaciones de acceso a la red y los retrasos en la ejecución. Los inversores analizan cada vez con mayor atención las reglas de las subastas, la transparencia de los pagos por capacidad, la certidumbre regulatoria y los plazos de aprobación de los permisos”.

Los inversores responden al nuevo escenario

La actividad inversora está respondiendo a este nuevo escenario. La solar fotovoltaica y la eólica marina concentran la mayor parte de los flujos de capital, mientras que las infraestructuras de hidrógeno, la generación térmica flexible, las tecnologías de almacenamiento y las redes de transporte de larga distancia completan una parte importante del conjunto de inversiones.

Se prevé que la inversión total en el sector eléctrico aumente significativamente durante la segunda mitad de la década de 2020, respaldada por los objetivos legislativos de Alemania: alcanzar al menos un 80% de electricidad renovable en 2030, abandonar el carbón en 2038 y lograr la neutralidad climática en 2045.

Saibasan concluye: “En última instancia, el éxito de la EEG-2027 y de la reforma del mercado de capacidad se medirá por la capacidad de Alemania para avanzar en cuatro dimensiones interrelacionadas: fiabilidad, asequibilidad, flexibilidad orientada por el mercado e integración del sistema. La claridad regulatoria, la seguridad de las inversiones y el desarrollo de las infraestructuras son factores fundamentales. Si estos cambios se ejecutan de forma coordinada, no solo permitirán acelerar la Energiewende, sino que también podrían situar a Alemania como referente para las transiciones energéticas de las grandes economías industriales, demostrando que avanzar más allá de las subvenciones fijas hacia sistemas resilientes basados en el rendimiento es posible y necesario”.

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