Chery nos muestra su futuro: así son los prototipos de Omoda y Lepas
Chery ha aprovechado su gran encuentro internacional en Wuhu para enseñar dos conceptos prácticamente opuestos. El OMODA X anticipa un gran crossover electrificado con capacidades todoterreno, mientras el LEPAS AURA establece las bases de diseño de una de las marcas más jóvenes del grupo.
Chery lleva tiempo dejando claro que su expansión internacional no va a apoyarse en una única marca ni en una gama de productos diseñada exclusivamente para China y exportada después al resto del mundo. El fabricante está construyendo un entramado cada vez más amplio de firmas, centros de desarrollo y plantas de producción con el que pretende adaptarse mejor a mercados muy diferentes. Los dos últimos prototipos presentados en Wuhu explican bastante bien esa estrategia.
El OMODA X y el LEPAS AURA difícilmente podrían parecer más distintos. El primero es un gran crossover de casi cinco metros, de aspecto robusto y preparado para ofrecer ciertas capacidades fuera del asfalto. El segundo adopta las proporciones de un deportivo bajo y estilizado y tiene como principal misión definir el lenguaje de diseño con el que LEPAS quiere construir su propia identidad.
Ninguno de los dos puede considerarse todavía un modelo de producción definitivo y, especialmente en el caso del AURA, faltan prácticamente todos los datos mecánicos. Aun así, su presentación conjunta durante el International User Summit de Chery permite ver cómo el grupo chino está intentando ampliar su presencia global sin hacer que todas sus marcas terminen ofreciendo el mismo tipo de automóvil.
OMODA X: en busca de la aventura
Tiene aspiraciones off road. Omoda
OMODA ha utilizado hasta ahora una fórmula bastante clara en Europa: SUV de diseño marcado, abundante equipamiento tecnológico y una gama que se está electrificando rápidamente. El X lleva esa idea hacia un territorio bastante más radical.
El prototipo alcanza 4.954 mm de longitud, 1.920 mm de anchura y 1.702 mm de altura, con una distancia entre ejes de 2.700 mm. OMODA lo presenta bajo una nueva denominación, Cross Off-Road Vehicle o COV, con la que intenta situarlo a medio camino entre un SUV convencional y un vehículo con mayores aptitudes fuera del asfalto.
Las cifras conocidas respaldan parcialmente ese planteamiento. Cuenta con 200 mm de altura libre al suelo, una capacidad de vadeo de 700 mm y puede remolcar hasta 1.800 kg. La carga admitida sobre el techo alcanza los 75 kg, una característica pensada para transportar bicicletas, material deportivo o equipamiento de viaje.
Anticipa el diseño de los futuros modelos. Omoda
OMODA ha buscado también una estética deliberadamente más contundente que la de sus modelos actuales. La propia marca reconoce la influencia de la cultura mecha, muy ligada a los robots y máquinas de la ciencia ficción asiática. Esa inspiración explica una carrocería construida alrededor de líneas muy rectas, pasos de rueda marcados, hombros anchos y superficies geométricas que intentan reforzar visualmente su carácter todoterreno.
El resultado se aleja bastante de las formas suaves que han dominado buena parte de los SUV eléctricos recientes. OMODA parece buscar con el X una personalidad más reconocible y, de paso, entrar en un terreno donde algunas marcas chinas están encontrando un filón comercial: vehículos grandes, electrificados y con una imagen claramente aventurera.
Múltiples vías de propulsión
Interior del Omoda X Cocept. Omoda
Todavía no conocemos potencia, baterías ni autonomías, pero OMODA sí ha confirmado una cuestión importante: el X se ha desarrollado para admitir distintas tecnologías de propulsión. La gama prevista contempla versiones híbridas, híbridas enchufables y completamente eléctricas, además de configuraciones con tracción total. La compañía no ha detallado cuáles llegarán finalmente a cada mercado ni cuándo se presentará el vehículo definitivo.
El interior del X sigue esa combinación entre funcionalidad y tecnología. Incorpora una instrumentación digital de 10,25 pulgadas y una pantalla multimedia de 13,2, pero conserva mandos físicos para operaciones habituales como la climatización o la selección de los modos de conducción. Es una solución menos efectista que eliminar todos los botones, pero probablemente más lógica en un vehículo que pretende combinar utilización cotidiana y conducción fuera del asfalto.
Dinos si te recuerda a algún otro modelo. Omoda
También aparece SIAS (Super Intelligent AI Space), una plataforma basada en inteligencia artificial que pretende hacer más natural la comunicación con el coche. El sistema está diseñado para interpretar el contexto de las peticiones y reducir la dependencia de comandos de voz rígidos o palabras de activación concretas.
Entre las tecnologías menos habituales destaca una cámara térmica capaz de localizar personas, animales u otras fuentes de calor hasta 90 metros de distancia en determinadas condiciones. Su utilidad parece bastante más clara en conducción nocturna o fuera de carretera que algunas de las funciones de entretenimiento mostradas también por el prototipo, entre ellas un sistema de karaoke integrado en cuatro zonas del habitáculo.
LEPAS AURA toma el camino contrario
Así luce el Lepas Aura. Lepas
Mientras OMODA intenta endurecer su imagen, LEPAS busca hacerse reconocible mediante una interpretación bastante diferente del automóvil. La marca nació en 2024 y forma parte de la siguiente fase de expansión de Chery. Su posicionamiento pretende ser más aspiracional, con especial importancia del diseño y de la experiencia a bordo. El nombre combina referencias a leap, leopard y passion, una mezcla bastante reveladora del lenguaje con el que la compañía quiere presentarla.
El AURA es su primer concept car y no pretende anticipar de forma literal un único modelo. Su función es establecer proporciones, detalles y soluciones estéticas que irán apareciendo posteriormente en la gama. La diferencia frente al OMODA X salta a la vista. El AURA utiliza una distancia entre ejes visualmente larga, voladizos muy cortos y una carrocería ancha y baja. Las superficies son mucho más limpias y fluidas, mientras los pasos de rueda y los hombros se integran en un conjunto que tiene más de gran turismo que de SUV.
LEPAS denomina a este lenguaje Leopard Aesthetics y asegura haberse inspirado en la musculatura y el movimiento de un leopardo. Más allá de la explicación comercial, el concepto permite identificar varios elementos que probablemente sobrevivirán en los futuros coches de la marca: ópticas extremadamente finas, un frontal muy limpio y un tratamiento de la iluminación que adquiere casi tanta importancia como las propias superficies de la carrocería.
Un escaparate de diseño
El diseño de los faros sigue siendo característico. Lepas
Conviene mantener cierta cautela con el AURA. LEPAS habla de su visión de la movilidad electrificada, pero no ha facilitado datos sobre batería, potencia, autonomía, plataforma ni arquitectura eléctrica. No existe por ahora base suficiente para presentarlo como anticipo técnico de un deportivo eléctrico de producción.
Lo que sí ha confirmado la compañía es que sus proporciones, tratamiento de superficies, colores y firma lumínica servirán como referencia para los futuros vehículos de la marca. Entre las soluciones que investiga aparecen pantallas integradas tanto delante como detrás capaces de mostrar gráficos, animaciones y diferentes efectos de iluminación. Chery está probando con ellas nuevas posibilidades de personalización y de comunicación exterior, una línea de desarrollo que empieza a aparecer con frecuencia en los fabricantes chinos.
El AURA utiliza además tres colores específicos (Dawn Pearl, Bacalar Blue y Provence Twilight) que forman parte de la búsqueda de una identidad mucho más cuidada que la de una simple submarca de volumen. Chery necesita que LEPAS sea reconocible por sí misma si quiere evitar que el crecimiento de su catálogo termine diluyendo las diferencias entre sus distintas enseñas.
Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios