Ya te lo hemos comentado con anterioridad, pero no está de más repetirte que las baterías de estado sólido representan uno de los avances más prometedores en el mundo de los vehículos eléctricos de los últimos años. A diferencia de las convencionales de ion-litio, que usan electrolitos líquidos inflamables, estas incorporan electrolitos sólidos que mejoran la seguridad y la eficiencia energética.
En este contexto, Changan Automobile , uno de los grandes fabricantes estatales chinos, ha confirmado que iniciará pruebas de instalación en vehículos y robots antes del tercer trimestre de este año, con una producción en masa prevista para el 2027. Este movimiento no es aislado; sino que forma parte de una estrategia nacional que posiciona a China como abanderada de esta tecnología.
El anuncio, realizado a través de la Bolsa de Shenzhen, destaca la batería "Golden Bell" (Jinzhongzhao), una marca propia de Changan lanzada en 2023. Con una capacidad de producción planeada de 150 GWh, esta iniciativa busca resolver limitaciones clave como la ansiedad por la autonomía y los riesgos de incendio. Los expertos ven en ello un catalizador para extender el alcance de los eléctricos en rutas largas y zonas con infraestructuras de carga limitadas.
Características técnicas de las baterías Golden Bell
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La batería Golden Bell alcanza una densidad energética de 400 Wh/kg, casi el doble de las litio-ion actuales que rondan los 250 Wh/kg en promedio. Esto permite a un vehículo eléctrico recorrer más de 1.500 kilómetros con una sola carga, según las estimaciones de la marca. Además, integra inteligencia artificial para diagnósticos remotos, elevando la seguridad en un 70% al prevenir fallos térmicos y fugas.
Changan planea fabricar variantes completamente sólidas, semisólidas y líquidas bajo esta marca, adaptándose a diferentes necesidades. La versión sólida elimina el electrolito líquido, reduciendo el peso y el volumen mientras aumenta la estabilidad térmica, operable desde -30°C hasta más de 60°C. Estas mejoras no solo alargan la vida útil (hasta miles de ciclos sin degradación significativa) sino que facilitan cargas ultrarrápidas, potencialmente al 80% en menos de 15 minutos.
En las pruebas iniciales, dichas celdas han superado validaciones en condiciones extremas, allanando el camino para su integración en modelos de producción. Aunque las cifras no han sido verificadas independientemente, alinean con prototipos globales que prometen revolucionar la industria.
La carrera por las baterías de estado sólido
Funcionan a la perfección en condiciones extremas.
Changan no está sola. Dongfeng Motor ha completado pruebas en frío extremo con baterías de 350 Wh/kg, planeando producción masiva en septiembre de 2026 para modelos como eπ 007 y 008, con autonomías de 1.000 km. GAC Group ya opera una línea piloto para celdas de más de 60 Ah, apuntando a pruebas vehiculares en 2026 y escala plena entre 2027-2030.
SAIC Motor entregará baterías sólidas en masa desde 2027, con densidades superiores a 400 Wh/kg, mientras BYD avanza en sulfuro-sólidas para demostraciones vehiculares ese mismo año, alcanzando 400 Wh/kg y 10.000 ciclos. CATL, el mayor proveedor global, colabora en proyectos de electrolitos sólidos, con lotes pequeños en 2027. Otros como Chery, Hongqi (FAW) y Gotion High-Tech siguen cronogramas similares, concentrados en 2026-2027 para pilotos y 2030 para adopción masiva.
Esta convergencia refleja una apuesta estratégica: China controla el 80% de la producción de baterías mundiales y ve en las sólidas una vía para mantener la ventaja competitiva. Las políticas nacionales apoyan estas iniciativas, financiando líneas piloto y materiales clave como electrolitos de óxido o polímero.
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