El sector eléctrico mundial llega a 2026 en un punto de inflexión. El crecimiento de la demanda de electricidad continúa acelerándose, impulsado por la electrificación en todos los sectores y por el fuerte aumento del consumo de los centros de datos y el transporte. Al mismo tiempo, el crecimiento de la capacidad de generación renovable comienza a desacelerarse debido a obstáculos regulatorios y a la saturación de algunos mercados, factores que complican la financiación de nuevos proyectos.
Cinco tendencias clave que marcarán el sector eléctrico mundial en 2026
Las renovables desaceleran pero superarán al carbón como primera fuente de generación mundial, mientras la nuclear resurge, el almacenamiento se dispara y la demanda sigue su marcha imparable

Aun así, las energías renovables, consideradas en conjunto, se convertirán en la mayor fuente de suministro eléctrico a nivel global. Además, la rápida expansión del almacenamiento energético y el renovado interés por la energía nuclear están abriendo nuevas oportunidades en un sector llamado a dominar el panorama energético del futuro. Estas son las cincos tendencias clave que Rystad Energy considera que marcarán el sector eléctrico mundial en 2026.
1. Desaceleración del crecimiento de la capacidad de generación renovable
Se espera que el crecimiento de la capacidad renovable se frene por primera vez desde el auge tecnológico de principios de los años 2000. En 2025, la capacidad renovable alcanzó un nuevo récord con la puesta en marcha de 703 gigavatios (GW), impulsada principalmente por la entrada en operación de nueva capacidad solar fotovoltaica en China durante el primer semestre del año. Se estima que el país incorporó cerca de 300 GW de energía solar en 2025, más de la mitad de toda la capacidad solar instalada a nivel mundial.
Los desarrolladores locales aceleraron la puesta en marcha de proyectos antes de la entrada en vigor, el 1 de junio, de cambios en la política de precios de la electricidad renovable en China. Estas modificaciones tendrán un efecto arrastre en 2026, ya que se prevé que menos proyectos entren en operación en el país, lo que impactará en las cifras globales. Para 2026, se estima que China añadirá 235 GW de solar fotovoltaica y 98 GW de eólica, lo que reducirá la nueva capacidad renovable mundial de 703 GW en 2025 a unos 650 GW en 2026.

2. Las renovables superarán al carbón como principal fuente de generación eléctrica
Pese a la desaceleración en la capacidad instalada, la generación eléctrica a partir de fuentes renovables seguirá creciendo a un ritmo elevado. La producción combinada de energía hidroeléctrica, solar, eólica, geotérmica y otras renovables pasó de 2.886 teravatios hora (TWh) en el año 2000 a cerca de 10.742 TWh en 2025, impulsada principalmente por la expansión de la solar fotovoltaica y la eólica.
En 2026, la generación renovable alcanzará los 11.900 TWh, superando al carbón como la mayor fuente de generación eléctrica del mundo. Durante décadas, el carbón fue la principal fuente, aportando cerca del 40% del mix energético en 2000. Sin embargo, dado que prácticamente toda la nueva demanda se cubre con energías renovables, la generación a partir de carbón se ha estancado, marcando un hito histórico en el sector eléctrico.

3. Crecimiento exponencial de la capacidad de almacenamiento en baterías
Con las renovables ocupando un papel central, el almacenamiento energético se vuelve indispensable para afrontar los retos de la generación variable. En 2026 se intensificará el despliegue de tecnologías de almacenamiento, especialmente de baterías. La capacidad de los sistemas de almacenamiento en baterías (BESS, por sus siglas en inglés) creció en 99 GW en 2025, hasta alcanzar una capacidad operativa total de 241 GW.
Para 2026 se prevé un aumento aún mayor, de 122 GW, que elevará la capacidad operativa a 363 GW, un crecimiento del 50%. Esta rápida expansión se debe, en gran medida, a la continua caída de los costes. Los costes llave en mano de sistemas de ion-litio a cuatro horas para proyectos a gran escala han pasado de superar los 300 dólares por kilovatio hora (kWh) hace algunos años a unos 200 dólares por kWh en Europa y hasta 150 dólares por kWh en China.
4. El resurgimiento de la energía nuclear
La energía nuclear vive un renacimiento en 2026, impulsado por las preocupaciones en torno a la seguridad energética, la descarbonización y las limitaciones de depender únicamente de las renovables y el almacenamiento. Este año se añadirán cerca de 14 GW de nueva capacidad nuclear, el mayor incremento neto de esta tecnología en casi 30 años. La mayor parte de esta capacidad se pondrá en marcha en China, aunque países como India, Bangladesh, Turquía y Corea del Sur también contribuirán al crecimiento.
Además, Estados Unidos podría registrar la primera reactivación de una central nuclear con el posible regreso a la operación de la planta de Palisades, de 800 megavatios (MW). De concretarse, sería la primera central nuclear del país en reiniciarse tras haber sido cerrada y desmantelada, lo que podría abrir la puerta a extensiones de vida útil de otros reactores en el hemisferio occidental, una opción más económica que construir nuevas plantas.
Los reactores modulares pequeños (SMR, por sus siglas en inglés) también han ganado tracción, con importantes inversiones y acuerdos de compraventa de energía firmados en 2025. No obstante, pese al impulso de algunos proyectos, es poco probable que en 2026 se adopte una decisión final de inversión para un nuevo SMR.
5. Aceleración del crecimiento de la demanda en los sectores comercial y transporte
El crecimiento de la demanda mundial de electricidad en 2026 superará al del año anterior, a medida que se acelera el consumo de los sectores comercial y de transporte en los mercados maduros, mientras que la demanda industrial en los mercados emergentes se mantiene sólida. Las últimas estimaciones indican que la demanda global alcanzó unos 29.300 TWh, con un crecimiento anual del 3,6%.
Rystad Energy prevé que la demanda mundial llegue a cerca de 30.400 TWh en 2026, lo que supone un aumento de 1.100 TWh. El sector industrial será el que más crezca en términos absolutos, con unos 470 TWh adicionales, impulsados principalmente por la mayor actividad industrial en Asia. Sin embargo, los sectores comercial —liderado por los centros de datos— y de transporte registrarán el mayor crecimiento relativo.
Se espera que la demanda eléctrica del sector comercial supere los 6.900 TWh en 2026, un aumento interanual del 5,1%, equivalente a 337 TWh. Un tercio de este incremento procederá de nuevos centros de datos que entrarán en operación en todo el mundo. Solo en Estados Unidos, la demanda de los centros de datos crecerá de 270 TWh en 2025 a 343 TWh en 2026.
Por último, la demanda del sector transporte alcanzará los 665 TWh. Aunque todavía representa una fracción modesta del consumo total de electricidad, será el sector de mayor crecimiento, con un aumento interanual del 10,8%.
2026, a juicio de los analistas de Rystad Energy ,se perfila como un año transformador para el sector eléctrico. La desaceleración en la incorporación de nueva capacidad renovable refleja la madurez de la industria, mientras que el hito histórico de las renovables superando al carbón marca un nuevo capítulo en la transición energética.
El rápido crecimiento del almacenamiento y el renovado interés por la energía nuclear ponen de manifiesto la búsqueda de fiabilidad y descarbonización. Al mismo tiempo, el imparable aumento de la demanda —impulsado por los centros de datos y el transporte— subraya la necesidad de seguir innovando e invirtiendo en generación eléctrica e infraestructuras energéticas.
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