Era un secreto a voces y hoy no ha hecho sino confirmarse: La planta de Figueruelas, en Zaragoza, se consolida como un eje estratégico en la transición hacia la electrificación. Stellantis, a través de su CEO Antonio Filosa, ha dado la confirmación oficial durante la presentación de resultados financieros: los coches de la marca china Leapmotor empezarán a rodar de sus líneas de montaje en la segunda mitad de 2026. Esto no es solo una noticia para Aragón, sino que representa un salvavidas para una factoría que ya ensambla modelos como el Opel Corsa (contacto) o el Peugeot 208 (contacto) y que ahora se adapta a la ofensiva eléctrica china en el Viejo Continente
Confirmado: esta es la fábrica española elegida por Leapmotor
Stellantis pondrá en marcha la fabricación de los nuevos Leapmotor en su planta de Zaragoza a partir del segundo semestre de 2026.


El primer modelo en saltar a la cadena será el B10, es decir, la apuesta compacta en el segmento de los SUV con 218 CV de potencia, en la que además de contar con versiones 100% eléctricas con 430 km de autonomía, suma alternativas de autonomía extendida. Pero este no sería el único ya que también podrían llegar el compacto B05 y quizás el A10 (renombrado como B03X) o el A05 en 2027. Una decisión que podría escalar a decenas de miles de unidades al año, revitalizando los proveedores locales.
Y es que aquí está el quid de la cuestión. Figueruelas no operará sola, pues a finales de 2026 arrancará la gigafactoría de baterías con CATL, con una inversión de 4.100 millones de euros que creará 3.000 empleos directos y suministrará celdas LFP (litio-ferrofosfato, más seguras y duraderas) tanto a Leapmotor como a todo el portfolio de productos de Stellantis.
En un contexto donde Stellantis reporta pérdidas millonarias por la lenta adopción eléctrica (con el reciente ajuste que le ha supuesto perder 22.000 millones de euros), esta situación se convierte en un plan B astuto. Competir con BYD o MG requiere costes bajos, y la tecnología de Leapmotor podría filtrarse a modelos europeos como el futuro Citroën ë-C3 (contacto) o el Fiat Panda eléctrico (contacto).
Desafíos y oportunidades

Pero no todo es un camino de rosas. La reconversión de las líneas de Figueruelas exige una inversión en formación y maquinaria, así como una mayor presencia comercial que, hoy por hoy, parece subsanada con el anuncio de la apertura de su red comercial con 15 nuevos puntos en 2026. Por su parte, para el consumidor implica acceder a eléctricos chinos de origen europeo a precios mucho más contenidos ya que el B10 podría ahora acogerse a la totalidad del Plan Auto+ dotado hasta de 4.500 euros de ayuda.
Por su parte, España refuerza su presencia como hub de la movilidad sostenible al tiempo que Aragón, con su experiencia industrial, consigue atraer inversión extranjera. Si el ritmo se mantiene, Figueruelas podría exportar a toda Europa, posicionando a nuestro país en el mapa global de los eléctricos.
No hay comentarios






Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios