La capacidad de China para lograr reducciones sostenidas de emisiones depende ahora de convertir su rápida expansión de las energías renovables en una verdadera transformación industrial, según un nuevo análisis de Agora Energy China y Agora Energiewende titulado "China’s Energy Transition and Climate Status Report 2026". La transición energética del país está entrando en una nueva etapa, en la que las prioridades centrales incluyen también la integración del sistema energético y una trayectoria de reducción absoluta de emisiones.
El auge de las energías renovables en China entra en una nueva fase, con la transformación industrial como eje central
Un análisis de Agora destaca que la transición energética china deberá impulsar una mayor flexibilidad de la red eléctrica, la gestión de la demanda y la electrificación industrial

Publicado antes del 15.º Plan Quinquenal (2026-2030) para el desarrollo energético de China, este análisis basado en datos identifica diez tendencias principales que han marcado la transición energética e industrial del país durante el periodo del anterior Plan Quinquenal (2021-2025).
Aunque las revisiones en la metodología china para contabilizar las emisiones afectan a las comparaciones interanuales, la tendencia general indica que las emisiones del país están alcanzando una meseta. Los datos oficiales muestran un aumento de apenas un 0,5 % en 2025, mientras que la generación eléctrica a partir del carbón registró su primera caída desde 2015, pese a que la demanda de electricidad siguió creciendo. Sin embargo, esta aparente estabilización refleja un cambio estructural: el crecimiento de las emisiones se concentra cada vez más en los sectores químico, metalúrgico y otras industrias pesadas.
“China ha resuelto en gran medida el desafío de ampliar las energías renovables. Ahora es fundamental garantizar que la energía limpia pueda transformar la industria, reforzar la seguridad energética y lograr reducciones duraderas de emisiones”, afirmó Kevin Tu, director general de Agora Energy China. “El 15.º Plan Quinquenal será la primera gran prueba de esta transición a gran escala”.
Incluso si se considera que 2025 marca el pico de emisiones, China necesitaría reducirlas en promedio al menos un 0,72 % anual para mantenerse en la senda de sus compromisos climáticos actualizados, según el análisis. Los resultados subrayan la creciente urgencia de priorizar la descarbonización de todos los sectores.
La transformación industrial como nueva frontera
Las emisiones derivadas de los procesos industriales del acero, cemento, productos químicos y otras industrias pesadas representan actualmente alrededor del 14% de las emisiones totales de China. Entre las prioridades del 15.º Plan Quinquenal figuran el acero verde, el hidrógeno renovable y otras formas de producción industrial con bajas emisiones de carbono, junto con las infraestructuras necesarias para sostener una economía industrial cada vez más electrificada.
El análisis también destaca la creciente interdependencia entre la descarbonización industrial y la transformación del sector eléctrico. Tecnologías como los procesos basados en hidrógeno verde, el calor eléctrico y los materiales de bajas emisiones dependen de una abundante electricidad renovable y de un sistema eléctrico altamente integrado y flexible.
“La descarbonización industrial se está convirtiendo en la próxima frontera decisiva de la transición china. Tecnologías como el hidrógeno renovable, el calor eléctrico y los materiales bajos en carbono están pasando de la fase experimental a la implementación, pero su éxito depende en última instancia del acceso a abundante electricidad limpia y a un sistema eléctrico más flexible”, subrayó Kevin Tu.
La integración del sistema, clave para una energía fiable y segura
Las tasas de aprovechamiento de la energía eólica y solar en China cayeron por debajo del 95 % en 2025, el nivel más bajo del periodo del 14.º Plan Quinquenal. Esto pone de manifiesto las crecientes limitaciones del sistema, ya que la capacidad renovable se expande más rápidamente que la flexibilidad de la red y la integración de los mercados.
Al mismo tiempo, muchas regiones productoras de carbón se están convirtiendo en importantes centros de energías renovables, lo que representa tanto una oportunidad estratégica como un desafío de gobernanza: transformar los tradicionales polos energéticos fósiles en centros integrados de energía limpia e industria baja en carbono.
La integración del sistema es también esencial para la seguridad energética de China. La dependencia de las importaciones de petróleo sigue superando el 70 %, mientras que las continuas inversiones en la industria química basada en carbón reflejan las persistentes preocupaciones sobre el suministro.
El aumento de la demanda eléctrica derivada de los vehículos eléctricos, la electrificación industrial y los centros de datos impulsados por inteligencia artificial añade aún más presión al sistema eléctrico, haciendo que la flexibilidad de la red sea cada vez más importante para mantener la fiabilidad mientras se integran mayores cuotas de energías renovables.
La estrategia china denominada “Datos del Este, Computación del Oeste” apunta a posibles soluciones, al ubicar infraestructuras digitales en regiones ricas en recursos renovables para equilibrar mejor la oferta y la demanda.
“La seguridad energética de China depende cada vez menos del suministro de combustibles y más de la integración de su abundante energía renovable nacional en el conjunto del sistema”, señaló Kevin Tu. “Acelerar la reforma de la red y del mercado eléctrico, fortalecer la gestión de la demanda y mejorar la transmisión entre regiones puede aumentar la resiliencia frente a la volatilidad de los mercados mundiales de combustibles fósiles”.
Cambios en la gobernanza y mayor papel de las provincias
A medida que madura la implantación de las energías limpias, la atención política durante el 15.º Plan Quinquenal se está desplazando hacia los resultados en emisiones, la implementación y la rendición de cuentas.
Los gobiernos provinciales desempeñan ahora un papel más importante, reflejando las amplias diferencias regionales en estructura industrial, recursos energéticos y prioridades económicas.
Aunque los indicadores nacionales apuntan a una estabilización de las emisiones, varias provincias costeras y con industrias intensivas en energía siguen registrando aumentos, entre ellas Shaanxi, una importante región productora de carbón donde las emisiones de carbono se han más que duplicado desde 2010.
Esta divergencia pone de relieve la necesidad de reforzar la contabilidad, el seguimiento y la aplicación de políticas climáticas a nivel provincial para garantizar la alineación con los objetivos nacionales de alcanzar el pico de emisiones antes de 2030 y la neutralidad de carbono en 2060.
En el marco general del 15.º Plan Quinquenal, la intensidad energética deja por primera vez de ser un objetivo principal, reflejando un cambio más amplio: pasar de gestionar el consumo energético a gobernar directamente los resultados en materia de emisiones.
Implicaciones internacionales
La expansión china de tecnologías limpias en vehículos eléctricos, baterías, energía solar y eólica ha demostrado cómo la descarbonización puede impulsar la productividad, las exportaciones y la creación de nuevo valor económico.
Al mismo tiempo, la escala de despliegue y la experiencia acumulada por China están abriendo nuevas oportunidades de cooperación internacional mutuamente beneficiosa, especialmente en ámbitos como la expansión de redes eléctricas, las líneas de transmisión de ultraalta tensión y el almacenamiento de energía mediante baterías a gran escala.
“China se ha consolidado como líder mundial en energía limpia y electrificación. Extender este éxito a la industria pesada, manteniendo al mismo tiempo la competitividad y la seguridad energética, será crucial tanto para China como para la transición energética global”, afirmó Markus Steigenberger, director general de Agora Think Tanks.
Un comentario
- “La seguridad energética de China depende cada vez menos del suministro de combustibles y más de la integración de su abundante energía renovable nacional en el conjunto del sistema”
Esta claro que china es la que habre camino:
Lo dice claro este articulo, China va directa a la transformación industrial como eje central.
Y luego iremos los demas.
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galan
17/06/2026