El 23 de junio de 2026 pasará a la historia de la cogeneración en España. Esta tecnología, que genera tanto electricidad como calor a las principales industrias del país, será bendecida este martes con la aprobación en el Consejo de Ministros de las nuevas subastas de capacidad de cogeneración.
Se trata de un acto de justicia con la industria que lleva muchos años esperando esta noticia y que veía que no llegaba nunca. Según ha podido saber El Periódico de la Energía de fuentes cercanas a Moncloa, la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, será la encargada de elevar la propuesta a sus colegas de Consejo de Ministros para su aprobación este martes.
Las subastas, porque serán finalmente dos, se celebrarán en 2026 y 2027 y pondrán en liza 600 MW cada una para alcanzar los 1.200 MW prometidos por el Gobierno para las industrias que llevan apostando por la cogeneración. La primera de ellas será este otoño previsiblemente en los meses de octubre o noviembre.
Según cálculos propios de las asociaciones de cogeneración (Acogen y Cogen España), esta nueva capacidad podría alcanzar unas inversiones de unos 2.000 millones de euros en los próximos años y así aupar a la cogeneración dentro del mix eléctrico.
Deterioro
Cabe recordar que esta tecnología lleva años abandonada y la industria se ha visto en la obligación de ir apagándola. Entre 2020 y 2025, España perdió el 50% de su capacidad de cogeneración industrial: pasó de aportar el 12% de la electricidad nacional al 6%. Trescientas veinte plantas —2.000 MW— cerraron al agotar su vida útil retributiva sin que llegara el marco regulatorio prometido para su renovación.
El coste no es sólo energético, además de infraestructura industrial. El sector cuantifica a nivel nacional en 1.500 millones de euros anuales la pérdida de facturación energética industrial, en 13 TWh al año el deterioro de la eficiencia del sistema y tres millones de toneladas adicionales de CO2, el impacto medioambiental, acumulando repercusiones económicas negativas de 2.300 millones de euros anuales.
Pero las subastas serán un balón de oxígeno. Hace unas semanas fue Bruselas quien dio el visto bueno a las subastas como ayudas de Estado y se adoptó un nuevo marco que ayudará a esta tecnología a mejorar sus actuales cifras.
Así, el nuevo marco incorpora mejoras técnicas valoradas positivamente por el sector: ampliación del portfolio de inversiones elegibles —que incluirá biomasa, almacenamiento eléctrico y térmico, calderas eléctricas, bombas de calor, captura de CO₂ y soluciones de digitalización—, eliminación del autoconsumo obligatorio que dejaba fuera a numerosas actividades, y la aplicación de los criterios europeos de alta eficiencia energética.
Vicente
23/06/2026