El sector energético se ha consolidado como el más innovador de España al liderar la inversión empresarial en I+D+i por delante de industrias tradicionalmente intensivas en tecnología, como las tecnológicas, las financieras o las vinculadas a la defensa. El 38% de las compañías energéticas españolas destina ya más del 10% de sus ingresos a actividades de innovación, un incremento de 15 puntos porcentuales respecto a 2025, cuando ese porcentaje se situaba en el 23%.
El dato, recogido en el VII Barómetro Internacional de la Innovación elaborado por Ayming, sitúa al sector energético como el más intensivo en inversión innovadora de todos los analizados, superando a tecnología, donde el 26% de las empresas invierte más del 10% de sus ingresos en innovación; finanzas, con un 22%; y defensa, con un 20%.
La apuesta del sector por la innovación no solo se refleja en el volumen de recursos destinados a I+D+i, sino también en las previsiones de gasto para los próximos años. Nueve de cada diez compañías energéticas españolas prevén aumentar su inversión en innovación durante 2026, diez puntos por encima de la media global del estudio, mientras que únicamente un 3% contempla reducir su presupuesto.
Este refuerzo inversor responde a un contexto marcado por la transición energética, la digitalización de las infraestructuras, el aumento de las exigencias regulatorias y la necesidad de avanzar hacia modelos de negocio más eficientes y sostenibles. El estudio, basado en entrevistas a 850 directivos de I+D+i, responsables de innovación, directores financieros y consejeros delegados de 17 países y 10 sectores económicos, constata que la innovación ha dejado de ser una actividad complementaria para convertirse en un eje estratégico para las compañías energéticas.
La IA como prioridad
La inteligencia artificial se ha situado como la principal prioridad de innovación del sector. El 41% de las empresas energéticas españolas identifica la implantación de esta tecnología como uno de sus principales objetivos, frente al 35% registrado un año antes. La IA se consolida así como una herramienta clave para optimizar operaciones, mejorar la eficiencia energética y acelerar la capacidad de adaptación de las compañías a un entorno cada vez más complejo.
Junto a la inteligencia artificial, la sostenibilidad gana peso en la estrategia de innovación del sector. El 38% de las empresas sitúa la mejora de la sostenibilidad y la reducción de la huella ambiental entre sus principales prioridades, frente al 25% del año anterior. Asimismo, la optimización de operaciones y procesos y la implantación de nuevas herramientas y tecnologías son objetivos destacados para el 36% de las compañías.








galan
17/06/2026