Ningún comentario Todas las empresas eléctricas que han presentado resultados en las últimas semanas han coincidido en que la crisis del estrecho de Ormuz es un problema de cuantificar cuánto tiempo durará. Únicamente una etapa prolongada de precios altos tendría alguna posibilidad de traducirse en beneficios más altos. En marzo las perspectivas recogían los efectos de un conflicto de corta duración. Ahora todos los equipos directivos de las eléctricas europeas navegan con la incertidumbre relacionada con cuándo acabará el conflicto.
La eléctrica alemana RWE espera que los precios del gas sigan subiendo, mientras el estrecho de Ormuz permanezca bloqueado. Consecuentemente, los precios de la electricidad seguirán subiendo, asumiendo que no hay retrocesos adicionales en el precio de los permisos de emisiones de carbono para compensar la subida del precio del gas.
La eléctrica finlandesa Fortum puntualizaba en su última presentación que, si el gas se mantiene alto, afectará positivamente a sus beneficios, aunque puede erosionar la demanda industrial europea, ya que se trata de una crisis de confianza. Sin embargo, la eléctrica austriaca Verbund veía limitaciones a una subida de beneficios, ya que la captura de precios mayoristas por encima de los 90 euros por megavatio hora está penalizada con impuestos en Austria.
Otros ejecutivos compararon esta crisis energética con la del 2022, señalando sustanciales diferencias. Por un lado, Europa está mejor abastecida de gas ahora que en 2021, gracias a una mayor diversificación de suministradores, principalmente de Estados Unidos. Por otro lado, la volatilidad en precios mayoristas ha sido mucho menor.
Captura automática de mayores ingresos por generación flexible
La captura de mayores precios se ha producido principalmente por servicios complementarios, aunque estos no dependen tanto del contexto energético, sino del nivel de congestión del sistema. Fortum aprovechó la presentación de resultados del primer trimestre para anunciar que su prima de optimización de mercado se situará en ‘’doble dígito’’ de euros por megavatio hora este año. La producción hidroeléctrica de Fortum ha aumentado en períodos de alta demanda y de generación interrumpida de activos renovables, que ha provocado una mayor volatilidad en los ingresos de estabilización del sistema que cobra Fortum.
Por el contrario, Verbund ya tuvo problemas con la disponibilidad de reservas hidráulicas el año pasado, con un coeficiente hidroeléctrico acumulado en el año de 0,81, por debajo del coeficiente de equilibrio de la unidad. La eléctrica comenzó este año con mal pie, pues este cayó al 0,78 de media, comparado con el 0,83 en el primer trimestre de 2025 que también fue un año seco. La menor hidraulicidad se ha traducido en menores ingresos por servicios complementarios.
Del lado más positivo, la generadora checa CEZ sorprendió a los inversores con una producción adicional de un teravatio hora para el año 2026, gracias a la generación flexible de sus plantas de carbón, más que compensan una caída de producción nuclear este año por paradas programadas. Sus plantas de carbón aprovechan los bajos precios de los permisos de emisiones de carbono para producir más.
No se tradujo en subidas de expectativas de crecimiento de resultados
Muchas de las eléctricas europeas decidieron reiterar su confianza en las perspectivas del año que se presentaron en marzo. En la mayor parte de los casos, la crisis de Oriente Medio y la incertidumbre sobre el precio del gas hicieron que tomasen una posición de cautela, alegando que era demasiado pronto para cambiar estimaciones por mayores beneficios.
En muchos casos, la política de coberturas financieras de su producción limita la captura de precios mayores. Por ejemplo, Verbund ha pasado de tener cubierto el 65% de sus volúmenes en 2026 a 85,7 euros por megavatio hora a finales de diciembre, a un 75% de cobertura únicamente a 86,6 euros por megavatio hora, menos de un euro más.
Los problemas de sequía y de impuestos llevaron a Verbund a ajustar a la baja sus nuevas perspectivas al extremo inferior del rango para el Ebitda de 2.100 y 2.500 millones de euros. RWE confirmó sus previsiones del año, ya que los supuestos subyacentes en las estimaciones no han cambiado, a pesar de la crisis del estrecho de Ormuz. Fortum rebajó su estimación de producción nuclear un 2% a 23,5 a 24 teravatios hora por año, pero no quiso dar una estimación de Ebitda o beneficio neto.
Por último, CEZ aumentó un 3,8% la perspectiva de Ebitda a 107 a 112 mil millones de coronas checas. Esta decisión no fue justificada por mayores precios capturados, ya que este se mantuvo con mínimos cambios en el rango de 104-108 euros por megavatio hora, sino por mayores volúmenes. ¡Qué difícil está resultando monetizar los mayores precios del gas y de la electricidad!
Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios