Unos 80 profesionales de e-distribución, la filial de redes de Endesa, siguen reparando los daños ocasionados por el fuerte temporal que afectó a Baleares el pasado 9 de septiembre, y que llevó a la compañía a instalar hasta 14 grupos electrógenos provisionales en las zonas más afectadas para garantizar suministro.
El episodio meteorológico provocó incidencias en la red de distribución eléctrica que llegaron a afectar inicialmente a cerca de 17.000 clientes de Mallorca y Menorca, ha detallado en un comunicado la compañía eléctrica, que movilizó equipos técnicos desde el primer momento para restablecer el suministro eléctrico con la mayor rapidez posible.
El servicio fue recuperándose de forma progresiva durante los días posteriores al temporal que azotó las islas el miércoles pasado.
Para minimizar la afectación a los clientes mientras se ejecutaban las reparaciones más complejas, e-distribución instaló hasta 14 grupos electrógenos en distintos puntos de la red, una medida que ha permitido mantener el suministro de forma provisional en las zonas más afectadas.
Este martes, 63 profesionales trabajan todavía directamente sobre el terreno en las labores de reconstrucción de las instalaciones dañadas. Este dispositivo está formado por personal propio, empresas colaboradoras y equipos de refuerzo desplazados desde otras islas y la Península.
A este despliegue se suman otros 18 profesionales de los centros de control de media y baja tensión, que coordinan de forma permanente las operaciones y realizan maniobras en remoto para agilizar la recuperación de la red.
Las zonas que han registrado los mayores daños son los municipios de Valldemossa, Esporles y Banyalbufar. Entre las afectaciones detectadas destacan varios postes deformados o abatidos por la fuerza del viento, así como líneas aéreas dañadas por la caída de árboles, ramas y otros elementos arrastrados por el temporal.
Los trabajos de Endesa
La complejidad de los trabajos viene determinada, principalmente, por la dificultad de acceso a algunos de los puntos afectados y por la necesidad de actuar en entornos forestales con gran acumulación de ramas, troncos y vegetación caída. En muchos casos ha sido necesario acondicionar los accesos y retirar árboles antes de poder iniciar las reparaciones de las instalaciones eléctricas.






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