No hay quien los pare: la infraestructura de carga sigue subiendo en España
La red pública ya dispone de 56.933 puntos públicos de recarga operativos a 1 de julio de 2026, con un crecimiento especialmente intenso en los equipos rápidos y ultrarrápidos.
La red pública española de recarga se acerca a una barrera que hace apenas unos años parecía lejana. A fecha de 1 de julio de 2026, España cuenta con 56.933 puntos operativos, según los datos recopilados por AEDIVE entre los principales operadores nacionales. La cifra supone un crecimiento del 13,86% respecto al cierre de 2025.
El aumento no se limita al número total de instalaciones, la evolución más intensa se está produciendo en los cargadores de mayor potencia, aquellos que condicionan la posibilidad de recorrer largas distancias sin convertir cada parada en una espera prolongada. Y es que los equipos de entre 150 y 350 kW han aumentado un 26,85% durante el primer semestre del año, mientras que los cargadores rápidos de entre 50 y 150 kW avanzan un 22,14%. Por encima de los 350 kW, el crecimiento alcanza el 19,95%.
La alta potencia gana terreno
cargador de IONITY.IONITY
El despliegue responde tanto al aumento de las matriculaciones eléctricas como a la llegada de vehículos capaces de aceptar potencias de carga más elevadas. Para los operadores, además, las estaciones rápidas situadas en autovías y grandes corredores permiten atender a más vehículos durante una misma jornada.
AEDIVE considera que la red disponible ya puede responder a las necesidades actuales del parque eléctrico y al crecimiento previsto para los próximos años. Su director general, Arturo Pérez de Lucia, sostiene que la infraestructura pública ha dejado de ser una barrera estructural para la compra de un eléctrico.
Eso no significa que el trabajo esté terminado. El reparto territorial continúa siendo desigual. Cataluña, Madrid, Andalucía y Comunidad Valenciana concentran el 59% de todos los puntos operativos, una proporción que refleja tanto el tamaño de estos mercados como la concentración de inversiones y tráficos en determinadas zonas.
A la alta potencia en carretera debe sumarse el despliegue de cargadores en corriente alterna en ciudades y áreas periurbanas. Son instalaciones más económicas y sencillas de ejecutar, adecuadas para estacionamientos prolongados y necesarias para los usuarios que no pueden cargar en su vivienda.
Una nueva forma de contar los cargadores
Ford
AEDIVE ha cambiado también la metodología utilizada para elaborar sus estadísticas. La asociación empleará bases de datos armonizadas con los criterios del Reglamento Europeo de Infraestructura para los Combustibles Alternativos (AFIR) y herramientas de análisis destinadas a contrastar la información remitida por los operadores.
El objetivo es ofrecer datos comparables con los del Observatorio Europeo de Combustibles Alternativos y con el mapa REVE, desarrollado junto a los operadores de recarga y Red Eléctrica. A partir de ahora se contabilizarán únicamente los puntos que estén activos en el momento de cerrar cada informe. Las cifras funcionarán como una fotografía de la red en una fecha determinada y podrán variar tanto al alza como a la baja. Un cargador averiado, en mantenimiento o sometido a una actualización de potencia dejará temporalmente de formar parte del recuento.
El cambio aporta una visión más exigente que la simple suma de instalaciones construidas. Para evaluar el avance de la movilidad eléctrica no basta con conocer cuántos cargadores se han colocado. Importa saber cuántos están disponibles y pueden utilizarse realmente. España se aproxima a los 57.000 puntos con una red más potente y una estadística más ajustada a su funcionamiento efectivo. El siguiente paso será reducir las diferencias territoriales y reforzar la recarga cotidiana allí donde disponer de una plaza privada sigue siendo una excepción.
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