España insistió en la reunión de ministros de Economía y Finanzas de la eurozona (Eurogrupo) en su propuesta de flexibilizar las reglas fiscales para el gasto relacionado con infraestructuras energéticas, pero la idea fue rechazada por Países Bajos, país que señaló que la "solución" a la situación actual no es tener "más deuda".
El vicepresidente primero y ministro de Economía español, Carlos Cuerpo, defendió que las reglas fiscales deberían dar a las inversiones que buscan mejorar la "soberanía energética" de los Estados miembros el mismo trato que se concedió al gasto en defensa, en línea con la idea que compartió el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la cumbre de Chipre.
"A la luz de esta guerra (por el conflicto en Oriente Medio), la inversión en soberanía energética es muy necesaria hacia adelante", argumentó el ministro español antes de participar en el encuentro.
"Para ser capaces de avanzar en la soberanía energética necesitamos inversión y esta inversión tiene que priorizarse, igual que estamos priorizando, por ejemplo, la inversión en defensa", continuó.
España apuesta por otorgar al gasto en infraestructuras energéticas o las inversiones para apoyar el despliegue de energías renovables el mismo trato del que goza el gasto en defensa tras la última revisión de las reglas presupuestarias de la UE que limitan el déficit y la deuda públicas.
En concreto, los países que lo deseen pueden aumentar el gasto en defensa entre 2025 y 2028 hasta un 1,5% de su PIB sin que éste sea incluido en el cálculo del déficit público para examinar si se ha cumplido con el límite del 3 % que fijan los Tratados.
Para introducir el gasto en el ámbito de la energía dentro de este margen adicional no haría falta reabrir las reglas fiscales, que se reformaron en 2023, sino lograr un acuerdo político para que las inversiones en seguridad energética estén contempladas dentro de dicha flexibilidad, apuntan fuentes diplomáticas.
No de Países Bajos
Sin embargo, una relajación de las reglas por la que también aboga Italia no convence a varios socios, entre ellos Países Bajos, cuyo ministro de Finanzas, Eelco Heinen, rechazó de plano la idea y argumentó que la respuesta de Europa a cada crisis no puede ser siempre emitir más deuda o incumplir las reglas presupuestarias.
"No puede ser que cada vez que haya un shock la respuesta sea más deuda y más flexibilidad en las normas. Tenemos unos elevados niveles de deuda y el problemas ahora es entrar en esta fase con esa deuda elevada. Tener más deuda no es la solución", enfatizó.
Por su parte, el ministro de Finanzas belga, Vincent van Peteghem, se refirió a una suspensión generalizada de las reglas fiscales, como ya ocurrió en la pandemia, y afirmó que "no está justificado" tomar una decisión en este sentido en el escenario actual.









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