La Fundación Renovables ha tildado de "error histórico" a nivel de política energética la decisión adoptada este viernes por el Gobierno de prolongar hasta 2030 la vida de la central nuclear de Almaraz (Extremadura). Según ha señalado, esta medida supone "echar por tierra" toda la política y planificación energética de la última década en España y compromete la viabilidad de las renovables y de la electrificación a 2030.
Para la organización, el modelo energético español, basado en las renovables, "sufre una herida de muerte" con esta resolución, "fruto de la presión de las empresas propietarias de las centrales, que ven peligrar su hegemonía y beneficios". Además, la credibilidad de España "queda dañada", ya que tendrá que alterar su Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) y el 7º Plan General de Residuos Radiactivos, que tendrán que modificarse, con un encarecimiento de costes de la gestión de residuos y su traslado a la tarifa eléctrica.
Fundación Renovables ha apuntado a que "cabe esperar que esta decisión genere un 'efecto dominó' y altere el calendario de cierre del resto de las centrales españolas, "lo que agravaría la situación todavía más". Además, ha rechazado que la prolongación de la explotación de la central extremeña aporte "ninguna ventaja significativa en términos de seguridad de suministro".
"En cambio, tendrá un coste económico elevado --3.831 millones de euros para los consumidores hasta 2033, según la reciente estimación de la Universidad Rey Juan Carlos (URJC)-- y actuará como freno al despliegue de renovables y almacenamiento, con un impacto negativo acumulado sobre las emisiones", ha lamentado.
Por otro lado, ha recalcado que la nuclear supone "una limitación" para el despliegue de nueva potencia renovable en España. Según ha explicado, la extensión de esta energía "saturará" a demanda energética mucho antes que en el caso de mantenerse un cierre nuclear ordenado y escalonado como el que está pactado actualmente.
"A este efecto se le pueden sumar otros problemas, como el aumento de las horas con precios negativos o la saturación de los nudos del sistema eléctrico en las ubicaciones próximas a las centrales nucleares", ha advertido.
La organización ha defendido que la defensa del cierre de Almaraz "no es un capricho ni un arrebato ideológico", sino "una postura sustentada en evidencias y en el compromiso adquirido dentro de la propia Ley de Cambio Climático, que contiene y ampara los objetivos vinculantes del PNIEC".
Más allá de ello, ha subrayado que la disponibilidad de recursos renovables y de tecnología madura en fase comercial supone que España puede generar electricidad, de forma segura, sostenible y más barata que el resto de los países de la Unión Europea (UE), por recursos energéticos y por disponibilidad de terreno. "En España solo disponemos de energías renovables: sol, viento, agua y biomasa. Y, por suerte, en abundancia para que nuestra independencia y garantía de suministro está asegurada", ha resumido.
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