Iberdrola ha avanzado en su apuesta por el almacenamiento en Australia con la adjudicación de un contrato a largo plazo del Gobierno estatal de Nueva Gales del Sur para la batería de 'Kingswood', de 100 megavatios (MW), y la inauguración de la instalación de 'Smithfield', de 65 MW.
En un comunicado, la energética indicó que ambos proyectos "refuerzan la integración de renovables, aumentan la flexibilidad de la red, mejoran la disponibilidad y la eficiencia del suministro y contribuyen, en general, a un sistema energético más autosuficiente, seguro, competitivo y sostenible".
En concreto, el proyecto 'Kingswood' alcanzará los 1.080 megavatios hora (MWh) de almacenamiento, podrá suministrar energía durante al menos ocho horas consecutivas y abastecer a unos 65.000 hogares en las horas punta de demanda.
El Departamento de Planificación, Vivienda e Infraestructura de Nueva Gales del Sur recomendó su aprobación el pasado 22 de diciembre y el proyecto continúa su evaluación por la Comisión de Planificación Independiente.
Esta iniciativa ha sido seleccionada para un contrato a largo plazo de servicios energéticos (LTESA. por sus siglas en inglés) del Gobierno de Nueva Gales del Sur, dentro de la sexta ronda de subastas, en el marco de la hoja de ruta del ejecutivo estatal para infraestructuras eléctricas.
Además, Iberdrola Australia ha inaugurado la batería Smithfield, de 130 MWh de almacenamiento, en el oeste de Sidney, tras completar el proyecto antes de la fecha prevista y cuenta también con un contrato LTESA, adjudicado en la ronda 2 del mismo programa estatal.
Iberdrola, en Australia
Australia es un mercado estratégico para el grupo presidido por Ignacio Sánchez Galán, que apuesta por el almacenamiento de energía como una pieza clave para acelerar la electrificación y reforzar la fiabilidad del suministro y la estabilidad de precios.







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