La Sagrada Familia ha vivido este miércoles uno de los hitos más relevantes de su historia reciente con la bendición e inauguración de la torre de Jesucristo por parte del papa León XIV, culminando así una de las grandes etapas constructivas del templo diseñado por Antoni Gaudí.
Este momento histórico ha estado acompañado por la iluminación artística de la cruz que la corona, desarrollada por Fundación Endesa, cuyos haces de luz ya se proyectan al cielo de Barcelona, reforzando su simbolismo espiritual y su presencia en el skyline de la ciudad. Se trata de la tercera colaboración de Fundación Endesa en el templo tras la iluminación de la fachada de la Pasión en 2007 y la de la estrella de la torre de la Virgen María en 2021.
El acto ha contado con la asistencia de SS.MM. los Reyes, el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, el presidente de la Generalitat de Cataluña, Salvador Illa, el cardenal y arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, el presidente de Endesa y Fundación Endesa, Juan Sánchez-Calero, el consejero delegado de Endesa, Gianni Vittorio Armani, la directora general de Fundación Endesa, María Malaxechevarría, el director territorial de Endesa en Cataluña, Enric Brazís, así como de representantes de la Iglesia, de la Junta Constructora de la Sagrada Familia y de diversas instituciones públicas y privadas.
Una iluminación sant
La ceremonia, coincidiendo con la conmemoración del centenario de la muerte del arquitecto catalán, ha finalizado con el encendido de la iluminación artística de la cruz que corona la torre de Jesucristo, que con sus 172,5 metros de altura convierte la Sagrada Familia en la basílica más alta del mundo.
Esta intervención, desarrollada por Fundación Endesa, contribuye a poner en valor uno de los elementos más importantes del conjunto arquitectónico y simboliza la entrada en la recta final de la construcción de uno de los proyectos arquitectónicos más emblemáticos de la historia contemporánea.
El diseño lumínico ha sido concebido para respetar la obra de Gaudí y reforzar el valor simbólico del conjunto, donde la luz se convierte en un elemento esencial de expresión espiritual y arquitectónica. El proyecto incorpora un sistema de iluminación artística compuesto por 24 haces de luz distribuidos entre los brazos de la cruz, la escalera interior y el hiperboloide del Agnus Dei (obra concebida en el diseño original de Antoni Gaudí y desarrollado por el artista italiano Andrea Mastrovito, que constituye una pieza de gran relevancia artística), generando una composición lumínica realizada para consolidar la presencia de la torre en el paisaje urbano de Barcelona. La intervención de iluminación interior se realizó mediante proyectores y luminarias LED integrados en la propia estructura, realzando los elementos arquitectónicos y poniendo en valor la dimensión simbólica del conjunto.
En línea con el compromiso de la Fundación con la transición energética justa y sostenible y desde el punto de vista energético, la tecnología LED de alta eficiencia permitirá un ahorro estimado del 38% evitando la emisión de aproximadamente 845 kg de CO₂ a la atmósfera al año, lo que supone un consumo eléctrico significativamente inferior al que registrarían otros sistemas convencionales como proyectores con lámparas de descarga, halógenos o fluorescencia tradicional necesarios para alcanzar el mismo nivel de iluminación.
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