La Asociación de Comercializadores Independientes de Energía (ACIE), la Associação de Comercializadores de Energia no Mercado Liberalizado (ACEMEL) y la Asociación de Comercializadores de Energía (ACENEL) han suscrito una declaración conjunta para reforzar la cooperación entre España y Portugal y promover una mayor coordinación ante los principales retos regulatorios del sector energético. El acuerdo fue alcanzado durante el I Encuentro Ibérico de Asociaciones de Comercializadores de Energía, celebrado el pasado 15 de julio en Oporto, en un contexto de creciente integración de los mercados energéticos ibéricos.
En la declaración, las tres asociaciones expresan su preocupación por el creciente peso, la volatilidad y la reducida previsibilidad de los costes del sistema, especialmente de los servicios de ajuste, debido a su impacto directo sobre la actividad de las comercializadoras independientes. Las organizaciones advierten de que esta situación limita su capacidad para presentar ofertas competitivas y acaba repercutiendo en el precio final que soportan los consumidores. Por ello, reclaman una mayor transparencia en la formación, contratación, liquidación y repercusión de estos costes, así como una distribución más equilibrada de las cargas y los riesgos entre los distintos agentes del mercado.
"Los mercados energéticos de España y Portugal están cada vez más integrados y eso exige avanzar hacia una mayor coordinación regulatoria y una mayor transparencia en los costes del sistema. Esta declaración conjunta refleja la voluntad de las asociaciones de trabajar con una visión compartida para fortalecer la competencia, aportar una mayor previsibilidad a las comercializadoras independientes y trasladar esos beneficios al consumidor final", afirma Antonio G. Lamuño, presidente de ACIE.
Las comercializadoras eléctricas
Asimismo, ACIE, ACEMEL y ACENEL consideran que las decisiones regulatorias que afectan a los costes del sistema deben adoptarse con una mayor coordinación entre España y Portugal, garantizando la transparencia y la coherencia con la normativa europea. Las asociaciones consideran que una actuación regulatoria más coordinada entre ambos países contribuirá a evitar distorsiones de competencia, reforzar la integración del mercado energético ibérico y favorecer mercados más eficientes, dinámicos y competitivos
Las organizaciones también coinciden en la necesidad de seguir impulsando políticas que favorezcan una competencia efectiva, aseguren condiciones equitativas para todos los operadores y refuercen la libertad de elección de los consumidores, pese a las diferencias existentes entre los marcos regulatorios de España y Portugal y al distinto peso que aún mantienen los mercados regulados en ambos países.









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