Los operadores de redes de distribución en Alemania están obteniendo rentabilidades muy elevadas, mientras que la expansión de la red sigue siendo una de las principales debilidades de la transición energética, según un análisis de la Asociación Alemana de Industrias de Nuevas Energías (BNE por sus siglas en alemán).
Los operadores de redes eléctricas en Alemania logran rentabilidades muy elevadas mientras la expansión de la red avanza lentamente
Según un análisis de la Asociación Alemana de Industrias de Nuevas Energías (BNE), los costes de la red podrían reducirse en unos 3.000 millones de euros al año si la rentabilidad de los operadores se rebajara a un nivel más "adecuado”

Un estudio de los 18 mayores operadores de redes de distribución de Alemania muestra que su rentabilidad sobre el capital ponderada por cuota de mercado fue, en promedio, del 30,1 % en 2024. Esta cifra ya era del 16,6 % en 2023. Las empresas analizadas suministran electricidad a aproximadamente la mitad de los hogares y negocios alemanes.
Empresas como EWE Netz (61 por ciento), Westnetz (45 por ciento), Mitteldeutsche Netzgesellschaft Strom (43 por ciento) y Bayernwerk Netz (38 por ciento) obtuvieron rentabilidades especialmente altas.
Los costes de la red podrían reducirse en unos 3.000 millones de euros al año si la rentabilidad de los operadores se rebajara a un nivel más "adecuado", afirmó BNE. Por su parte, representantes del sector señalaron que el análisis no tiene en cuenta correctamente determinados aspectos de la legislación mercantil alemana.
Los enormes beneficios contrastan con las elevadas tarifas de los usuarios
Los consumidores no pueden elegir a su operador local de red de distribución y deben pagar las tarifas de red vigentes en su región. Según BNE, los beneficios de estos "monopolistas de la red" contrastan con las elevadas tarifas que pagan los usuarios, por lo que la asociación reclama un debate sobre reformas del mercado para poner fin a estos "rendimientos extraordinarios sin riesgo" en medio de una "grave crisis de la red", en la que los clientes a menudo se enfrentan a largas esperas para obtener nuevas conexiones.
Además de la lenta expansión de la red eléctrica, los operadores tampoco han logrado avanzar adecuadamente en la digitalización, armonizar los estándares burocráticos ni garantizar una implantación generalizada de los contadores inteligentes (smart meters), señaló la asociación. BNE pidió "una mayor atención a la regulación de los beneficios reales y de los servicios efectivamente prestados por los operadores de red", lo que requeriría una mayor transparencia y normas nacionales para las conexiones a la red.
BNE, que defiende un sistema energético más descentralizado y flexible, analizó a los 18 mayores operadores de redes de distribución del país, que atienden aproximadamente a la mitad de todos los consumidores. El estudio concluyó que la rentabilidad media ponderada sobre recursos propios superó el 30 % en 2024, y que empresas como EWE alcanzaron una rentabilidad del 61 %, mientras que Westnetz llegó al 45 %.
La asociación afirmó que estas elevadas rentabilidades no constituyen una anomalía estadística, sino una característica recurrente de unas estructuras de mercado favorables. En comparación, la rentabilidad media de las empresas que forman parte del índice bursátil alemán DAX se situó entre el 12 % y el 15 % en 2024. "No existe ninguna otra industria en Alemania en la que las empresas líderes obtengan beneficios cercanos a estos niveles", aseguró la asociación.
E.ON se defiende
La empresa energética E.ON, propietaria de Westnetz y de otros operadores de redes de distribución, calificó el análisis de "distorsionado", argumentando que la rentabilidad de sus operadores de red se calcula de manera diferente a la de otras empresas según la legislación mercantil. Además, añadió que las sociedades matrices deben pagar impuestos sobre los beneficios de sus filiales, según informó la cadena pública ARD.
La lenta expansión de la red eléctrica alemana constituye uno de los principales desafíos para seguir ampliando la capacidad de generación a partir de fuentes renovables. La ministra de Economía y Energía de Alemania, Katherina Reiche, antigua empleada de una filial de E.ON llamada Westenergie, planea limitar la construcción de nuevas instalaciones eólicas y solares en regiones donde la insuficiente capacidad de la red provoca con frecuencia costosas restricciones a la producción y medidas de redistribución de la generación para estabilizar el sistema eléctrico.
Los críticos advierten de que esta medida podría socavar la seguridad jurídica y la confianza de los inversores en la transición energética, y reclaman en su lugar objetivos de rendimiento para los operadores de red que impulsen el desarrollo de la infraestructura necesaria.
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