Antes de las medidas que ambos gobiernos han tomado para abaratar la factura eléctrica de los consumidores domésticos, el precio que pagaba una vivienda con un consumo medio de 2.700 kWh en Madrid al año era un 15% más baratas de lo que pagaba una vivienda en Londres.
Si igualásemos la imposición en ambos casos, la factura madrileña sería un 30% más barata que la londinense, lo que quiere decir que el gobierno español se queda con una pequeña parte de la ventaja competitiva de las tarifas españolas, ya que la factura madrileña pagaba un 21% de IVA, además del impuesto sobre la electricidad del 5%, mientras que la londinense no paga impuesto sobre la electricidad y un IVA reducido del 5%.
Después de las medidas aprobadas por ambos gobiernos, la factura eléctrica de una vivienda en Madrid acaba siendo un 27% más barata que en Londres. Esto es debido a que el IVA aplicado a la factura en Madrid se reduce a un 10% y el impuesto sobre la electricidad se reduce a un 0,5%, mientras que la londinense sigue pagando el IVA reducido, con cambios marginales en el resto de la factura.
Se puede concluir que la ventaja competitiva de los precios mayoristas ibéricos, por una mayor penetración de renovables competitivos en el mercado eléctrico ibérico, va a seguir beneficiando a los hogares madrileños que pagan menos que los londinenses.
Para comparar tarifas tenemos que convertir la tarifa española en estándares británicos
Actualmente la tarifa británica (‘’standard variable tariff’’) está intervenida por una fórmula de precio máximo (‘’price cap’’). Esta fórmula es revisada trimestralmente para actualizarla a las circunstancias de mercado o de inversión en redes, entre otros factores. La referencia es una factura anual de gas y electricidad máxima. Tanto la factura de la electricidad como la del gas se desglosa en un término fijo (‘’standing charge’’) y un término variable (‘’unit rate’’). Da igual que niveles de los dos términos ofrecen las comercializadoras a sus clientes, mientras no se alcance la factura máxima.
Los diferentes conceptos descritos en la factura española se pueden reagrupar en esas dos categorías. En todo momento nos estamos refiriendo a contratos a 12 o 15 meses a precio fijo, no a contratos a precios variables spot durante las 24 horas del día. La energía consumida se expresa en euros por kWh y es totalmente comparable con el término variable de la factura británica. El término fijo agrupa conceptos como la potencia facturada, la financiación del bono social y el alquiler de equipos de medida, ya que son conceptos que se facturan por día, igual que el ‘’standing charge’’ británico. Como aclaración, el término de potencia española se factura por kW contratados, entre 4 y 5 kW, mientras que en el Reino Unido el término fijo es un concepto de recaudación y no está relacionado con una potencia específica contratada. De hecho, la potencia de una vivienda en el Reino Unido varía entre 10 y 15 kW y está algo mejor preparada para cargar un coche eléctrico, que requiere como mínimo 4,6 kW.
También como aclaración, la factura de gas y electricidad máxima británica está especificada por región, y una de ellas es Londres, y por la forma de pago, ya que además de la domiciliación bancaria, en el Reino Unido se pueden utilizar, entre otras formas de pago, los contadores a monedas.
Hemos tomado un consumo medio de electricidad de 2.700 kWh por año, que es una de las hipótesis que toma el regulador británico Ofgem para calcular la factura máxima total para gas y electricidad. Es comparable con un consumo medio de la vivienda española de 3.200 a 3.500 kWh anuales, poco relevante para esta comparativa de tarifas.
Comparativa con ofertas más baratas todavía
Para nuestro análisis se ha utilizado contratos que fueron renegociados en enero de este año con domiciliación bancaria. Sin embargo, hemos comparado tarifas alternativas disponibles en estos momentos a través de webs y por ofertas directas con diferentes comercializadores. Tomando las tarifas más baratas en ambas ciudades, el descuento de la factura madrileña sube al 29%, no muy lejos del primer ejemplo que hemos puesto, y si tomamos las segundas ofertas mas baratas, el descuento madrileño cae al 20%.
Por ejemplo, a través de la página de comparativas de precios más popular en el Reino Unido, confused.com, podemos acceder a más ofertas de precios de suministro de electricidad en Londres. Las mejores ofertas son una primera oferta por £0,2307 por kWh con un fijo de £0,3959 por día (£1.494 por año incluido el gas, un 9% de descuento respecto al precio máximo en Londres) y segunda oferta por £0,2304 por kWh con un fijo de £0,44833 por día (£1.524 por año incluido el gas, un 7% de descuento respecto al precio máximo en Londres), la primera por 15 meses y la segunda por 12 meses.
En España hemos recibido ofertas de comercializadores independientes. La oferta más barata que hemos comparado es de €0,098 por kWh con un fijo de €0,86 por día para una potencia de 4,4kW.
Los conceptos detrás de las facturas no se reflejan en las ofertas comerciales
A través de las facturas es difícil justificar qué facturación va destinada a cubrir qué costes. Aunque la factura española hace un esfuerzo mayor en desglosar las tarifas en destinos como energía, peajes, recargos, impuestos y alquiler de contadores, en ambas facturas el término fijo de la factura no coincide con los costes fijos del sistema eléctrico, ni el variable con los variables.
En la factura británica y en algunas ofertas de comercializadores españoles, la determinación de ambos términos dentro de un contrato a precio fijo por 12 meses es más una cuestión comercial que una intención de reflejar la estructura de costes y márgenes detrás de la factura.
Buscar una relación entre el término variable de ambas facturas eléctricas y el precio mayorista es tarea difícil. La diferencia entre el precio del contrato de futuros a un año entre ambos países en estos momentos es de más de €60 por megavatio hora, donde España con precios a €56,45 por megavatio hora tiene precios más competitivos por la mayor penetración de renovables. El coste en servicios complementarios es similar entre ambos países, por encima de los €18 por megavatio hora. El resto, €24 por megavatio hora si comparamos con la tarifas más barata que hemos encontrado en España, podría justificarse como margen de comercialización, pero desafortunadamente existen más conceptos que no estaríamos teniendo en cuenta.
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