Comparando la tarifa regulada francesa con nuestra factura estándar madrileña, la factura madrileña es solo un 7% más barata. Respecto a ofertas más competitivas, por una factura anual con impuestos incluidos de 838 euros, nuestra oferta estrella en Madrid está casi a la par, con un pequeño descuento en favor a Madrid. Todos los comercializadores franceses ofrecen descuentos respecto a la tarifa regulada, la más popular en Francia, ya que unos 20 millones de franceses disfrutan de ella.
Una de las grandes razones que justifica esta escasa diferencia en facturas eléctricas, es la diferencia en 3 euros por MWh en los precios mayoristas. En estos momentos, el contrato de futuros a un año francés está a 53,5 euros por MWh, comparado con los 56,7 euros por MWh ibérico. La convergencia entre precios mayoristas franceses e ibéricos ha sido un fenómeno reciente de los últimos años, impulsado por el balance neto casi nulo de exportaciones e importaciones con la Península Ibérica.
En tiempos donde el mercado ibérico era importador neto de electricidad francesa, los precios mayoristas franceses estaban más sincronizados con los precios alemanes. Este desacoplamiento en precios ha permitido al consumidor francés beneficiarse del efecto deflacionista de las energías renovables, tanto locales como las ibéricas.
También existe una tarifa regulada en París, la tarifa azul
Al igual que veíamos el precio máximo en Londres (Price cap), el precio voluntario para el pequeño consumidor (PVPC) en Madrid y la tarifa regulada en Milán (Servizio di maggior tutela), también París tiene la tarifa regulada de venta de electricidad (Tarif Réglementé de Vente o TRV).
También llamada la tarifa azul de EDF, está calculada por el gobierno francés y solo la ofrece EDF, empresa 100% estatal. Se aplica a clientes residenciales y pequeñas empresas con una capacidad de medición como mínimo 36 kVA o 28,8 kW de potencia. Los precios se revisan una o dos veces al año y ofrecen una relativa estabilidad, ya que están calculados sobre el coste de la nuclear, en vez de una ponderación de precios spot y precios de futuros a un año, como es el caso en Milán y en Madrid.
Efectivamente, la tarifa azul se construye en base a un complejo contrato por diferencias con la flota nuclear de EDF, el principal componente de energía consumida de la factura, la tarifa de uso de la red eléctrica pública o TURPE, y finalmente los impuestos y la tasa CSPE para compensar las diferencias en el precio que perciben las renovables.
Penalización de las tarifas por los altos impuestos
Llama la atención la gran diferencia entre las facturas de los hogares parisinos antes y después de impuestos. Esta diferencia puede llegar a implicar una carga impositiva de un 33%. Su cálculo es complicado, por lo que se recomienda comparar tarifas con impuestos incluidos.
La contribución a la tarifa de suministro (contribution tarifaire d’acheminement) financia las pensiones de los empleados de los sectores eléctrico y gasístico. Se calcula sobre la parte fija de la tarifa de transporte de electricidad, equivalente más o menos al 15% de la tarifa de suministro, y se calcula mediante una fórmula que incorpora una participación en la distribución eléctrica y un coeficiente de proporcionalidad.
El impuesto especial sobre la electricidad (l’accise sur l’électricité) es el equivalente al impuesto sobre la electricidad de la factura de Madrid, y se fija en 0,03085 euros por kWh desde el 1 de febrero de 2026, una subida del 3% respecto al 1 de agosto de 2025. Finalmente, un IVA del 20%, frente al 10% en Madrid, que se aplica sobre la tarifa con el impuesto especial de la electricidad incluido, como en la factura madrileña.
Comparando con ofertas de mercado más competitivas
La tarifa azul de abril de 2026 ofrece un precio de consumo por kWh en 0,1940 euros para la tarifa estándar con un contador de 6 kVA o 4,8 kW de potencia. La cuota mensual de suscripción es de 15,65 euros para esa potencia, correspondiente a un piso de tamaño mediano. Comparado con nuestra factura estándar madrileña con un consumo de 3.950 kWh anual y la misma potencia contratada, la factura madrileña es solo un 7% más barata. Si utilizamos el consumo medio utilizado por EDF de 5.000 kWh, el descuento sube al 12%.
Hemos utilizado el comparador de precios oficial francés comparateur.energie-info.fr para buscar ofertas más competitivas. El comparador está operado por el mismo gobierno francés y es totalmente imparcial. Respecto a la oferta más competitiva francesa, por una factura anual con impuestos incluidos de 838 euros, nuestra oferta estrella en Madrid está solo un 5% por debajo.
La segunda mejor oferta para París, casi pegada a la primera oferta en 855 euros anuales, nos daría una factura en Madrid un 4% más barata.
Un momento histórico para los hogares parisinos
2026 es el primer año de un experimento tarifario aplicado en el cálculo de la tarifa regulada. Se pasa del precio fijo de venta ARENH de 42 euros por MWh de la producción nuclear de EDF a un contrato por diferencias (Versement Nucléaire Universel o VNU) con diferentes niveles de compensación.
Aunque esta nueva metodología expone a los consumidores bajo el paraguas de la tarifa regulada a la volatilidad de los precios mayoristas, de momento, los hogares parisinos se benefician de precios mayoristas bajos. Para este primer año del experimento, el precio del futuro a un año francés de 53,5 euros por MWh se encuentra por debajo del umbral de los 78 euros por MWh, a partir del cual se activa la devolución del exceso de ingresos de EDF al consumidor. De hecho, los bajos precios mayoristas están permitiendo mayor competencia y mejores ofertas que la tarifa azul.
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