Los coches eléctricos se abaratan en España, mientras que suben en Estados Unidos
El precio medio de un coche eléctrico nuevo en España ha bajado hasta 45.335 euros, casi 7.000 euros menos que hace un año, mientras Europa amplía la oferta asequible y Estados Unidos registra el movimiento contrario.
Casi desde su nacimiento, el precio ha sido uno de los argumentos más complicados de rebatir cuando alguien explicaba por qué todavía no quería comprar un coche eléctrico. La autonomía podía discutirse según el uso, la recarga dependía de tener o no garaje y el coste por kilómetro jugaba claramente a favor de los cero emisiones. Pero la comparación terminaba al entrar en el concesionario y preguntar por el precio ya que un eléctrico era sensiblemente más caro que el equivalente de combustión. Si bien esa distancia no ha desaparecido, la realidad es que comienza a ser bastante más pequeña de lo que era hace un par de años.
Y es que los últimos datos registrados en el Barómetro VN de Coches.com y Ganvam, correspondientes a julio de 2026, sitúan el precio medio de un coche eléctrico nuevo en los 45.335 euros. Si lo comparamos con los datos de hace uno año, supone una rebaja de 6.862 euros, convirtiéndose además en la mayor bajada registrada entre las principales tecnologías analizadas, como los híbridos enchufables.
Los eléctricos siguen subiendo en ventas.
Si ampliamos miras y comparamos el conjunto del mercado, el resultado es todavía más interesante. Porque el precio medio de un coche nuevo en España se sitúa actualmente en los 43.477 euros, excluyendo aquí los vehículos de lujo y representación. Es decir, que la diferencia entre un eléctrico y la media del mercado se ha reducido, por tanto, a menos de 2.000 euros cuando hace no tanto se contaba por decenas de miles.
Sin embargo, hay que ser justos interpretando bien las cifras, pues hablamos de tarifas medias, condicionadas por la diversidad de modelos y no de equivalencias directas entre un eléctrico y su versión de gasolina. Porque según los datos del barómetro relativas al impuesto de matriculación, el 63,5% de los coches matriculados en 2026 cuesta menos de 30.000 euros. Y ahí es donde el eléctrico todavía tiene mucho trabajo por hacer.
Los descuentos eléctricos ya superan el 15%
Los descuentos en los concesionarios son suculentos.
Un descenso comparativo de un año que no se debe exclusivamente a que se hayan establecido unas tarifas oficiales más bajas. Los fabricantes y sus concesionarios están aplicando importantes descuentos con el objetivo de ganar volumen y presencia en un mercado donde cada vez existe más rivalidad y más alternativas.
No en vano, a los fabricantes tradicionales se han sumado otros de nuevo cuño como BYD, Leapmotor, Dongfeng, MG u otras marcas asiáticas con eléctricos en segmentos donde hace dos o tres años apenas había oferta. Al mismo tiempo, Europa ha empezado a lanzar coches más pequeños y más asequibles como el Renault 5 (prueba), el Hyundai Inster (prueba), el Citroën ë-C3 (contacto) o BYD Dolphin Surf (prueba), a los que recientemente se han unido el CUPRA Raval (contacto), el Volkswagen ID. Polo, el Škoda Epiq y otros modelos desarrollados precisamente para rebajar el precio de entrada.
Los usuarios cada vez se preocupan más por la electrificación.
A ello se suma que en julio, el descuento medio de un eléctrico alcanzó el 15,43% sobre el PVP, sin incorporar siquiera las ayudas gubernamentales como el Plan Auto+, los Certificados de Ahorro Energético o las deducciones fiscales disponibles, por lo que en determinados modelos el desembolso efectivo puede ser bastante menor.
Aun así, en 2025, menos del 10% de los eléctricos disponibles en Europa tenía un precio de partida inferior a 30.000 euros, frente al 25% de los de combustión. Una diferencia que todavía explica por qué el precio medio puede estar aproximándose mientras el comprador con un presupuesto limitado sigue encontrando muchas más alternativas con motor térmico o híbrido.
Estados Unidos, en dirección contraria
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Ahora bien, mientras el precio medio de los eléctricos cayó más de un 10% en Europa en 2025 tras varios años de incrementos, según los datos de la Agencia Internacional de la Energía, resulta curioso ver cómo al otro lado del Atlántico, la situación es bien diferente y de hecho es inversa a la del Viejo Continente. Porque después de contabilizar varios meses de caídas en las tarifas, el precio medio de un eléctrico nuevo en Estados Unidos subió en julio hasta los 56.126 dólares, lo que supone un 1,6% más que el año anterior y un 1,2% por encima de junio. De esta forma, la tarifa media queda estipulada en los 49.855 dólares.
La explicación está en buena medida en los descuentos. Tras la desaparición del crédito fiscal federal de 7.500 dólares a finales de 2025, los fabricantes asumieron durante meses buena parte del incentivo para mantener las ventas. Ahora el inventario es menor, algunas marcas han reducido producción y la presión para liquidar coches ha bajado.
La composición del mercado también es importante. Estados Unidos sigue concentrando buena parte de la oferta eléctrica en SUV, pick-up y modelos de precio medio-alto, mientras que Europa está haciendo justo lo contrario: recuperar coches pequeños y compactos para que la batería pueda reducirse y el precio acompañe.
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