El fabricante automovilístico Stellantis invertirá más de 1.000 millones de euros para producir una nueva generación de vehículos eléctricos en su planta de Mulhouse, en el este de Francia, a partir de 2029, ha anunciado el presidente francés, Emmanuel Macron.
El jefe de Estado francés hizo este anuncio durante una reunión en el Palacio del Elíseo con representantes del sector energético e industrial, convocados en el marco de una iniciativa gubernamental destinada a acelerar la electrificación de la economía francesa, con el objetivo de reducir la dependencia de combustibles fósiles en un 30 % para 2050, "lo cual es totalmente alcanzable con esta estrategia", aseguró en un discurso.
"Anunciamos nuevas inversiones, como la de Stellantis, que invertirá más de mil millones de euros en la producción de vehículos eléctricos en Mulhouse. Esto representa un verdadero futuro industrial", afirmó Macron, quien aseguró que la inversión permitirá afrontar "con confianza" el aumento de la producción de vehículos eléctricos en Francia.
Stellantis y Francia
El presidente llamó además a una "movilización colectiva" para hacer que la transición hacia la electricidad sea "natural y deseable" para los ciudadanos franceses.
"Es bueno para el poder adquisitivo, para la competitividad y para la independencia del país", sostuvo el jefe de Estado, al indicar que el país exporta aproximadamente el 20% de su producción eléctrica. "Esto demuestra que Francia puede organizarse como una gran potencia eléctrica, lo cual es un elemento geopolítico de primer orden", subrayó.
Durante el encuentro, los operadores de puntos de recarga se comprometieron a desplegar 240.000 nuevas estaciones de carga para 2030, incluidas 60.000 de carga rápida y ultrarrápida.
Esos puntos de recarga de empresas como Electra, Engie, Leclerc y otros actores de la distribución "complementarán las más de 185.000 estaciones de recarga que ya están en funcionamiento para alcanzar nuestro objetivo de 400.000 puntos de recarga abiertos al público para 2030", Macron.
La reunión, denominada 'Equipo Francia de la Electrificación', citó a compañías de energía, distribución y construcción, además de operadores de redes eléctricas como RTE y Enedis.
Más allá de la movilidad, la electrificación también afecta a maquinaria agrícola, industrial y de construcción, señaló Macron, al apuntar que "las bombas de calor y otras soluciones energéticas desempeñan un papel clave en la descarbonización".
"Francia cuenta con una fuerte industria de bombas de calor, con más de 60.000 empleos. El objetivo es producir un millón de bombas de calor en 2030", añadió.
Las eléctricas y los puntos de recarga para eléctricos
Y es que el Gobierno francés busca impulsar el consumo eléctrico como parte de su estrategia de descarbonización y reducción de la dependencia energética.









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