Un equipo multidisciplinar de investigadores de la Universidad Rice (Houston, Texas) ha desarrollado un nuevo tipo de elemento calefactor eléctrico basado en fibras de nanotubos de carbono que, en lugar de asemejarse a las tradicionales resistencias metálicas en forma de bobina, se comporta como un hilo de alto rendimiento capaz de generar más potencia térmica por unidad de masa que los calentadores convencionales. El avance podría ofrecer una alternativa para electrificar procesos industriales que hoy dependen de combustibles fósiles, uno de los desafíos técnicos clave para reducir las emisiones de carbono.
En experimentos realizados con gases en movimiento, los científicos demostraron que cables y tejidos fabricados con fibras de nanotubos de carbono —conocidas como CNTF por sus siglas en inglés— pueden entregar una potencia térmica significativamente mayor que las aleaciones metálicas utilizadas habitualmente en resistencias industriales. La investigación sugiere que estos materiales podrían facilitar el uso de calefacción eléctrica en procesos industriales donde actualmente el calor se genera mediante combustión.
La electrificación del calor industrial es considerada uno de los pasos más complejos en las estrategias de descarbonización. “Electrificar el calor industrial es una de las piezas más importantes y difíciles para reducir las emisiones”, explicó la primera autora del estudio, Monisha Vijay Kumar, estudiante de posgrado en física aplicada. El objetivo del equipo era evaluar si una clase de materiales completamente distinta podía ampliar las posibilidades tecnológicas para calentar gases en procesos industriales.
Las instalaciones industriales calientan gases de forma rutinaria en actividades como la producción química, el secado de materiales, tratamientos térmicos o procesos de manufactura. Aunque en principio el calentamiento eléctrico consiste simplemente en hacer pasar corriente por un elemento resistivo, la realidad es más compleja cuando se trata de gases en movimiento. Los sistemas deben transferir energía rápidamente al flujo gaseoso y evitar al mismo tiempo puntos de sobrecalentamiento, deformaciones mecánicas o fallos a altas temperaturas.
Entorno más exigente
Una de las soluciones más eficientes consiste en colocar el elemento calefactor directamente dentro del flujo de gas, técnica conocida como calentamiento por inmersión. Sin embargo, esta configuración aumenta de forma significativa el estrés térmico y mecánico sobre el material. “Cuando se sumerge un calentador directamente en un flujo de gas se gana eficiencia en la transferencia de calor, pero el entorno operativo se vuelve mucho más exigente”, señaló Daniel J. Preston, profesor asistente de ingeniería mecánica y especialista en sistemas térmicos de alto rendimiento.
Entre las principales limitaciones de los calentadores tradicionales está el tamaño del elemento resistivo. Los filamentos más delgados intercambian calor con mayor eficacia, pero las aleaciones metálicas convencionales son difíciles de fabricar y manipular en diámetros extremadamente pequeños. Las fibras de nanotubos de carbono ofrecen una alternativa notable, ya que combinan una resistividad eléctrica adecuada para el calentamiento por efecto Joule con una elevada relación resistencia-peso y una conductividad térmica superior a la de muchos materiales utilizados en resistencias.








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