Una jueza federal de Massachusetts ha impedido al Gobierno de Donald Trump obstaculizar proyectos de energía solar y eólica en esa región del noreste de EEUU mediante nuevas normas relacionadas con la política de Washington contraria a las renovables.
La magistrada Denise Casper, de Boston, dictó una orden de suspensión temporal para bloquear la aplicación de varias medidas que violan la Ley de Procedimiento Administrativo de EEUU, dando la razón a un grupo de empresas y grupos activistas que contaron con un gran respaldo, incluido el del estado.
En el estado de Massachusetts, precisamente, se encuentra uno de los grandes proyectos renovables afectados por la política del Gobierno de Trump: el parque eólico marino Vineyard Wind 1, del que forma parte la empresa española Iberdrola a través de su subsidiaria Avangrid.
El pasado viernes, Iberdrola y la otra desarrolladora del Vineyard Wind 1, la danesa Copenhagen Infrastructure Partners, ganaron una batalla legal contra GE Vernova, una proveedora de turbinas, que buscaba cancelar su contrato y abandonar el proyecto debido a supuestas deudas.
A finales de enero, Vineyard Wind logró una orden judicial para reanudar sus obras de finalización que habían sido paralizadas por orden del Gobierno de Trump unos meses antes, cuando suspendió el arrendamiento a cinco grandes proyectos de energía eólica marina en la costa este del país.
La renovable para Trump
Entre las medidas que violan la Ley de Procedimiento Administrativo de EEUU hay una orden del Departamento del Interior que favorece proyectos de energía fósil frente a los de renovables; restricciones que limitan la escala de los parques eólicos marinos y vetos a permisos para proyectos solares y eólicos relacionados con la muerte de las águilas, indica el documento.









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