VÍDEO| Prueba del Geely E2: el SUV que arrasa en China y que llegará a Europa
Desde Hangzhou (China), probamos el modelo más vendido del gigante asiático en 2025, un eléctrico urbano que quiere hacerse hueco en España a partir de 2026 y que podría fabricarse en Almussafes
Desde China y en un contexto marcado por la electrificación global, nos ponemos al volante de uno de los coches más relevantes del momento. El Geely E2 (conocido en su mercado local como EX2, Geome o Xingyuan) no solo lideró las ventas en 2025, sino que anticipa la estrategia de expansión de la marca en Europa.
No en vano, como te informamos hace un par de días, el gigante chino, propiedad de Volvo, Smart, Lotus o Zeekr, entre otros, habría iniciado las conversaciones para adquirir buena parte de la factoría de Ford en Almussafes para así fabricar sus modelos en el Viejo Continente, escenario en el que el E2 tendría una relevancia significativa.
Una venta al minuto
Se hizo una transacción cada 54 segundos. Geely
Y es que en un mercado tan competitivo como el chino, donde se matricularon cerca de 35 millones de vehículos en 2025, no fueron ni Tesla ni BYD quienes encabezaron el ranking. Contra todo pronóstico (o no) el modelo más vendido fue el Geely EX2, un utilitario eléctrico que prácticamente rozó el medio millón de unidades comercializadas. Traducido a ritmo de ventas, supone una unidad entregada aproximadamente cada 54 segundos, lo que da una idea clara de su dimensión comercial y aceptación entre el público local.
Aprovechando nuestra presencia en el Auto China 2026 celebrado en Pekín, fuimos uno de los pocos medios que tuvo acceso a una primera toma de contacto con este modelo que aterrizará en España previsiblemente a finales de año. El objetivo de la marca no es replicar cifras chinas (algo improbable en el corto plazo), sino posicionarse como una alternativa real frente a modelos consolidados como el BYD Dolphin (prueba), el Renault 5 (prueba) o el Jeep Avenger eléctrico (prueba), en un segmento cada vez más disputado.
Un eléctrico pensado para la ciudad
Se desenvuelve con soltura por la cidudad gracias a sus contenidas dimensiones. Geely
El Geely E2 se posiciona claramente dentro del segmento de los utilitarios cero emisiones. Con una longitud de algo más de 4,1 metros, se mueve en una categoría clave para la electrificación urbana. Su diseño combina rasgos de turismo convencional con ciertos guiños crossover, algo que le permite jugar en varios frentes comerciales. Destacan sus líneas limpias, los grupos ópticos de formas ovaladas tanto delante como detrás, la parrilla cerrada (propia de los eléctricos) o detalles como las llantas aerodinámicas de 16 pulgadas y el techo flotante en contraste.
Uno de los aspectos que más ha cuidado Geely es la personalización. El modelo ofrece una amplia paleta cromática que incluye tonos poco habituales como el rosa o el verde, además de opciones más convencionales. A ello se suman distintos diseños de llantas y elementos decorativos inspirados en la cultura local de Hangzhou, especialmente en su emblemático West Lake, lo que añade un componente diferencial frente a sus competidores directos.
Mucha calidad percibida
El interior sorprende tanto a la vista como al tacto.Geely
En el interior, el salto cualitativo es evidente. Pese a tratarse de un modelo urbano, la percepción de calidad está por encima de lo esperado. La combinación de materiales rígidos con superficies más acolchadas, junto al uso de tapicería en cuero vegano, genera una sensación de solidez y cuidado en los acabados. Los ajustes son correctos y no se aprecian holguras, algo destacable en este rango de precio.
Las opciones de personalización son amplias. Geely
La funcionalidad también está bien resuelta. El habitáculo ofrece múltiples espacios portaobjetos, desde una consola central profunda hasta una guantera de generosas dimensiones con apertura tipo cajón. A ello se suma un túnel central con portabebidas, cargador inalámbrico y una zona inferior amplia que permite almacenar objetos personales de cierto tamaño. Los asientos, además de contar con regulación eléctrica en las plazas delanteras, presentan un buen equilibrio entre confort y sujeción.
Amplio pese a ser compacto
Su maletero delantero de 70 litros es de los más grandes del mercado. Geely
Uno de los puntos más destacados del Geely E2 es su habitabilidad trasera. El espacio para las piernas es notable para un coche de su tamaño, permitiendo viajar con comodidad a adultos de estatura media. La posición de las rodillas es algo elevada, pero no compromete el confort general. En altura, el margen es correcto, aunque algo más justo para ocupantes altos.
En anchura, la ausencia de túnel central favorece el uso de la plaza intermedia, algo poco habitual en este segmento. Por su parte, el maletero ofrece 370 litros de capacidad con formas aprovechables, aunque los pasos de rueda restan algo de practicidad. No dispone de doble fondo, pero compensa con un pequeño maletero delantero (frunk) de unos 70 litros, una solución poco común que añade versatilidad en el día a día.
Digitalización con sello propio
El sistema multimedia es rápido y fluido. Geely
En el apartado tecnológico, Geely apuesta por un ecosistema propio. Aunque no pudimos explorar en profundidad el sistema multimedia debido a la barrera idiomática, la interfaz, visible en un monitor de unas 14”, recuerda a la que vimos en el contacto del Geely E5 y el Starray EM-i: fluida, rápida y con abundantes opciones de personalización. Eso sí, la presencia de múltiples submenús puede requerir un periodo de adaptación para el usuario.
El cuadro de instrumentos es completamente digital, con una pantalla de 10,2 pulgadas que ofrece la información esencial de manera clara. Todo apunta a que la versión europea llegará adaptada tanto en idioma como en conectividad, un aspecto clave para su aceptación en nuestro mercado.
Mecánica eficiente para el uso diario
Es de esperar que a España llegue con el motor más potente aunque no descartamos que aterrice con los dos. Geely
En China, el Geely EX2 se comercializa con dos configuraciones: una versión de acceso de 78 CV y otra más potente de 116 CV, ambas con un par cercano a los 150 Nm. Se combinan con baterías de 30 y 41 kWh respectivamente, lo que permite alcanzar hasta 410 km de autonomía bajo ciclo CLTC. En condiciones WLTP, más exigentes, esta cifra se situará previsiblemente en torno a los 350 km.
La batería utiliza química LFP, una tecnología cada vez más extendida por su durabilidad y menor coste. En cuanto a la recarga, admite potencias en corriente continua de hasta 70 kW, suficientes para un uso urbano y periurbano pues permite pasar del 30 al 80% en tan solo 25 minutos, al tiempo que ofrece la función de carga bidireccional. Un detalle diferencial es su configuración de propulsión trasera, poco habitual en este segmento y que aporta ventajas dinámicas, especialmente en maniobrabilidad.
Primera toma de contacto dinámica
En marcha se muestra ágil y muy ratonero. Geely
La prueba dinámica se realizó en un circuito cerrado habilitado por la marca, lo que limita las conclusiones pero permite extraer primeras impresiones. La configuración de tracción trasera se traduce en un radio de giro muy reducido, cercano a los 5 metros, lo que facilita enormemente las maniobras en entornos urbanos.
Durante el recorrido, el coche mostró una gran agilidad en trazados revirados. La dirección, muy asistida, resulta cómoda en ciudad aunque algo imprecisa a ritmos elevados. En conducción relajada, el conjunto transmite facilidad y accesibilidad, dos cualidades clave para su público objetivo.
No tiene unas prestaciones de escándalo pero sí responde para el uso urbano e interurbano. Geely
La suspensión, por su parte, presenta un tarado blando orientado claramente al confort, absorbiendo bien las irregularidades pero penalizando algo el control en conducción más exigente. Los modos de conducción (Eco, Normal y Sport) no modifican de forma significativa la respuesta de la dirección, algo que habrá que analizar en pruebas más completas.
En el apartado de frenado, el tacto es natural y progresivo, aunque se echa en falta la posibilidad de ajustar la retención mediante levas en el volante, una función cada vez más habitual en eléctricos. Es probable que esta opción esté disponible en el sistema, pero no pudimos confirmarlo durante la prueba.
Un actor a tener en cuenta
En China cuesta solamente 9.000 euros. Geely
La llegada de Geely a España es todavía incipiente, pero el E2 representa una carta de presentación sólida. En un contexto dominado por grandes grupos y marcas consolidadas, este modelo demuestra que hay alternativas competitivas desde China más allá de los nombres habituales.
Su posicionamiento en precio será clave. En su mercado de origen parte por debajo de los 9.000 euros al cambio, lo que podría traducirse en un precio inferior a los 20.000 euros en Europa siempre y cuando se cumpla la estimación de su fabricación en Valencia, aunque quizá podría ser hasta más económico. De confirmarse, competiría directamente con los eléctricos urbanos más accesibles del mercado, reforzando la presión sobre fabricantes tradicionales.
A falta de una prueba en condiciones reales, esta primera toma de contacto deja claro que el Geely E2 no es un producto más. Es una propuesta coherente, bien ejecutada y con argumentos suficientes para hacerse un hueco en el mercado europeo, especialmente en el entorno urbano donde la electrificación avanza a mayor velocidad.
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