VÍDEO| Prueba del KIA EV4 Hatchback y EV4 Fastback: hay vida por encima de los SUV
Disponible en dos carrocerías, probamos en profundidad tanto el EV4 de cinco puertas como el Fastback, Kia en el segmento de los compactos y se convierte en el primer eléctrico hecho y pensado en Europa modelo que introduce a KIA en el segmento de los compactos y que, además, se fabrica en Europa
Antes de verano tuvimos la oportunidad de subirnos brevemente al nuevo EV4 Fastback y después del mismo condujimos por Málaga la carrocería Hatchback, es decir, el cinco puertas. Un modelo que no solo rompe la tendencia SUV/crossover en la que la firma coreana se había metido con su familia EV, sino que además se convierte, junto con el EV3 (prueba), en la piedra angular de la nueva etapa eléctrica de la marca. Aunque en el caso de este EV4 se puede afirmar que es más importante si cabe, pues es su primer modelo cero emisiones pensado para Europa y fabricado en suelo comunitario, más concretamente en la factoría eslovaca de Zilina (el Fastback proviene, por su parte, de Corea).
Un diseño, dos siluetas
El Hatchback mide 4,43 metros.K.S.
Como ya te dijimos en su momento, las diferencias estéticas entre estas dos siluetas están determinadas por la zona trasera, más cuadrada en el cinco puertas y con una caída coupé que alarga el voladizo trasero hasta el infinito en el Fastback, ofreciendo un diseño de lo más llamativo que, igualmente, repercute en sus capacidades interiores. No en vano y como es lógico, las dimensiones entre uno y otro varían: 4,43 metros y 4,73 metros; al tiempo que también aumenta el maletero en la berlina, llegando a los 490 litros frente a los 435 litros de su hermano (capacidades que, no obstante, le sitúan como uno de los líderes destacados).
El Fastback incrementa su longitud hasta los 4,73 metros. K.S.
Por su parte, los asientos traseros son más habitables en el EV4 Hatchback dada la ausencia de la caída del techo, pero ambos sobresalen en un generosísimo espacio para las rodillas propio de un coche de representación que consigue aprovechar hasta 2,82 metros de batalla. Solo la posición demasiado flexionada de las rodillas por culpa de un piso más elevado a causa de la colocación de las baterías puede llegar a incomodar ligeramente.
Nuevos servicios conectados
El puesto de conducción tiene mucha calidad. KIA
En cuanto al puesto de conducción, el típico de los últimos KIA, con una perfecta combinación entre materiales sostenibles y reciclados, multitud de huecos portaobjetos o asientos extremadamente confortables con regulación eléctrica, calefacción y ventilación según acabados que además pueden sumar la función relax con un reclinado casi total (solo con la regulación eléctrica).
Solución especialmente útil para disfrutar de los nuevos elementos de conectividad que incorpora su sistema multimedia, el cual sigue siendo visible a través de un monitor de 12,3 pulgadas y que incorpora opciones de entretenimiento como Netflix, Disney+, Youtube o LG chanels para ver tus series favoritas mientras cargas (se requiere una doble suscripción, a la plataforma y a los servicios conectados de Kia). Adicionalmente, cuentas con un cajón de videojuegos o la posibilidad de personalizar la interfaz con avatares tanto de Marvel (nuestra unidad estaba representada con los iconos de Los Vengadores) como de Disney.
Una pantalla que, como en los EV9 y EV3, se fusiona con otras dos: una de 5,5 pulgadas para las funciones de la climatización, que resulta incómoda de manejar y de ver, al que le sigue un cuadro digital de 12,3 pulgadas con varias vistas. El comodín adicional lo proporciona el Head-up display proyectado en el parabrisas. Pese a toda esta digitalización, los botones físicos no se eliminan del todo y aunque algunos de ellos se incrustan en las molduras, tenemos otros para subir y bajar la temperatura así como otros en el reposabrazos central, a los que se suman los de volante que, por cierto, tiene un diseño de dos radios en los acabados Air y Earth o de tres en el GT-Line.
Dos versiones mecánicas
Hay un único motor pero varias alternativas de batería. K.S.
Tras este repaso a lo, quizá, ya conocido, toca ponernos ya a los mandos del EV4. Para entender la importancia del Hatchback basta con ver que solo hay dos unidades disponibles del Fastback, así que la elección tiene que ir sí o sí al cinco puertas. Dado que solo tiene un nivel de potencia, 204 CV, la única elección que podríamos hacer iría condicionada por la capacidad de la batería, pero de nuevo aquí el Long Range es el que marca la pauta comercial.
Hablamos en este caso de un paquete de celdas 81,3 kWh de capacidad con las que el EV4 Hatchback es capaz de homologar una autonomía de 625 kilómetros, para convertirse en el compacto cero emisiones con mayor rango, superando por 25 km al ID.3 (prueba), 36 km al Born (prueba) y más de 110 km al Opel Astra eléctrico (prueba del PHEV)
Carga en 30 minutos del 10 al 80%.
Cifra que incluso se incrementa ligeramente en el caso del Fastback, pues gracias a su mejor coeficiente aerodinámico (Cx 0.24), puede recorrer 633 km, posicionándose así como el KIA EV con más autonomía de siempre y compitiendo de tú a tú con los que serán sus principales rivales: Tesla Model 3 o BYD Seal entre otros. Además, su potencia de carga en corriente continua es más alta, 130 kW, lo que se traduce en un paso del 10 al 80% en solo 30 minutos.
Para quienes no requieran de tanto recorrido, KIA también propone una versión Standard con batería de 51,3 kWh que da para recorrer 440 km en el caso del cinco puertas, rebajando eso sí la potencia de carga a los 100 kW, aunque se mantiene el mismo tiempo de espera que en la versión de largo alcance. De lo que sí disponen los dos y además de serie, es de la función de carga bidireccional V2L, pudiendo suministrar hasta 3,6 kW a otros dispositivos con la mejora prevista de contar con el V2H y el V2G, para suministrar energía tanto al hogar como devolverla a la red, respectivamente.
El equilibrio por bandera
En marcha se siente muy aplomado. KIA
Dicho esto y a sabiendas de que los tiros iban encaminados hacia el EV4 Hatchback Long Range, la ruta comienza. No hacen falta muchos kilómetros para darnos cuenta de varias cosas, la primera, que se nota esa construcción de estilo europeo, con un aislamiento acústico excepcional proporcionado por el doble acristalamiento de las ventanillas y por el escaso ruido aerodinámico.
El segundo, el aplomo, estabilidad y precisión con la que se mueve. En un momento donde los SUV dominan parece que se nos ha olvidado de la calidad y sensaciones que nos transmiten los compactos. Gracias a una postura de conducción más baja y a un centro de gravedad rebajado en 40 mm frente al EV3, este EV4 se mueve sobre raíles. Todo acontece de una manera armoniosa, sin correcciones y el perfecto guiado de la dirección consigue transmitir un nivel de seguridad y confianza pasmoso. Todo ello sin mermar la visibilidad, que es notable hacia delante aunque algo justa hacia detrás.
El empuje mecánico es más que suficiente ya que los 204 CV aunque no nos pegan contra el respaldo sí nos permiten afrontar adelantamientos con solvencia, situación que es más visible en el modo Sport, con el que entrega todo el potencial. Adicionalmente tenemos los programas Eco, Normal, Custom (podemos variar el tacto de la dirección y la sensibilidad del acelerador) y Snow.
Junto a ellos, este EV4 cuenta con los característicos niveles de retención a seleccionar mediante levas situadas tras el volante (solución que deberían copiar todos los fabricantes), con hasta tres que van aumentando la sensibilidad y culminándose con el i-Pedal que nos permite realizar una conducción de un solo pedal. En este sentido, otro aspecto que nos ha dejado muy buen sabor de boca ha sido, precisamente, el tacto del freno, muy natural para tratarse de un modelo cero emisiones. En lo relativo al consumo de electricidad, este se movió entorno a los 19 kWh/100 km aunque puedes conseguir picos a la baja de 17 kWh/100 km.
Competitivo en precio
El frontal es muy afilado. K.S:
En definitiva, Kia demuestra que además de SUV, su estrategia eléctrica también sabe responder ante compactos. Una categoría que se ha visto eclipsada por estas tres siglas pero que demuestra ser, quizá, la más lógica junto con los utilitarios para electrificar de manera íntegra. No solo por comportamiento, sino principalmente por eficiencia ya que a falta de probarlo más en profundidad, sí parece estar como el compacto eléctrico con más rango del mercado, una etiqueta que ya le da muchos enteros.
A todo ello se suma una tarifa de precios bastante ajustada que parte de los 38.695 euros en el caso del Hatchback y de los 42.745 euros en el Fastback, ambos con batería Estándar. Una diferencia de precio alta que se justifica porque la berlina no está disponible con el nivel de entrada Air por lo que a igualdad de equipamiento, el Fastback es solo 1.600 euros más caro. En cuanto al Long Range, el EV4 Hatchback Air arranca en los 43.970 euros y el Fastback Earth en los 48.020 euros.
El fastback no se puede acoger a la totalidad del Plan Auto+
Ahora bien, con todos los descuentos comerciales, ayudas gubernamentales y CAE, la tarifa del EV4 se queda en los 31.620 euros para el cinco puertas, que puede acogerse íntegramente al Plan Auto+, mientras que la berlina hace lo propio en los 36.640 euros, es decir, precios de auténtico derribo para el que pretende ser uno de los puntales eléctricos de la marca junto con el EV3.
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