Eléctricas

Ya hay fecha para el informe final de Entso-e sobre el apagón: se presentará el próximo 20 de marzo

El documento recogerá las conclusiones definitivas de la investigación, incluidas las causas raíz del incidente y una batería de recomendaciones para evitar que un episodio similar vuelva a producirse

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El panel de expertos de la Red Europea de Gestores de Redes de Transporte de Electricidad (Entso-e) publicará el próximo 20 de marzo de 2026 el informe final sobre el apagón que afectó a la Península Ibérica el 28 de abril de 2025. El documento recogerá las conclusiones definitivas de la investigación, incluidas las causas raíz del incidente y una batería de recomendaciones para evitar que un episodio similar vuelva a producirse. La fecha supone un ligero retraso respecto al calendario inicialmente previsto.

El pasado 3 de octubre de 2025, Entso-e dio a conocer un informe fáctico de 264 páginas en el que reconstruyó con detalle la secuencia técnica del suceso, considerado inédito en Europa por su naturaleza. Sin embargo, aquel documento no incorporaba conclusiones finales ni propuestas regulatorias o técnicas, que quedaban pendientes del análisis completo por parte del panel de expertos.

Durante estos meses, la investigación ha apuntado a que el incidente fue un “apagón por alta tensión”, un fenómeno poco habitual en los sistemas eléctricos europeos. Según la hipótesis preliminar, el desencadenante más probable fue una subida de voltaje en cadena provocada por la desconexión casi simultánea de numerosas pequeñas plantas de generación distribuida, en un contexto de oscilaciones previas en la red y con un elevado nivel de exportación eléctrica desde España justo antes del colapso.

La confirmación de esta hipótesis implicaría reforzar los procedimientos de control de tensión y revisar los planes de defensa del sistema eléctrico, tanto en el ámbito nacional como en la coordinación europea, subrayan los expertos.

Secuencia de los acontecimientos

La secuencia que condujo al cero eléctrico se articula en tres grandes fases: oscilaciones previas en la red, pérdidas de generación en cascada y una sobretensión generalizada que desembocó, a las 12:33 del 28 de abril, en el colapso del sistema ibérico, afectando a España, Portugal y una pequeña zona del sur de Francia.

La cronología recogida en el informe fáctico detalla que desde las 9:00 comenzaron variaciones de tensión en España. Entre las 12:03 y las 12:07 se registró un movimiento anómalo en una central eléctrica que impactó especialmente en España y Portugal y se extendió a otras áreas del sistema europeo. Los operadores activaron diversas contramedidas, como la conexión de más líneas, el ajuste de la interconexión entre España y Francia y la reducción de los intercambios internacionales de electricidad.

Entre las 12:19 y las 12:22 se produjo una oscilación entre la Península Ibérica y el resto de Europa. Aunque los operadores lograron contenerla mediante la conexión de líneas adicionales y ajustes de flujos, estas maniobras introdujeron mayor potencia reactiva en el sistema, elevando aún más la tensión.

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El panel de expertos apunta a que el incidente fue un "apagón por alta tensión", un fallo inédito en Europa.

Un minuto antes del colapso, España redujo sus exportaciones de electricidad mientras la tensión continuaba aumentando. En ese contexto se perdieron inicialmente 500 megavatios de generación eólica y solar. A continuación se encadenaron nuevos fallos: en Granada se desconectaron 355 megavatios de plantas renovables al activarse la protección de un transformador; en Badajoz se perdieron otros 725 megavatios de fotovoltaica y termosolar; y poco después se produjo un tercer episodio con desconexiones en varias provincias que sumaron 1.100 megavatios adicionales. Algunos de estos eventos se solaparon, y el cálculo global sitúa la pérdida total por encima de los 2.200 megavatios.

La sucesión de desconexiones, con el sistema ya inestable, provocó un fuerte incremento de tensión en el sur de España y Portugal, acompañado de una caída de frecuencia. A las 12:33:19 la península comenzó a perder sincronía con el sistema continental europeo, lo que activó automáticamente los planes de defensa previstos por la normativa comunitaria. La interconexión con Marruecos se interrumpió y las líneas con Francia se abrieron por protección. Cinco segundos después, el sistema ibérico colapsó por completo.

Reposición del suministro

La reposición del suministro requirió la activación de arranques en negro en centrales como las portuguesas de Castelo de Bode y Tapada do Outeiro. Posteriormente se restablecieron de forma escalonada las interconexiones: primero una línea entre Francia y España a las 12:44, después la conexión Marruecos-España a las 13:04, y más tarde los enlaces entre España y Portugal, comenzando por el de 220 kV a las 18:36 y culminando con el de 400 kV a las 21:35.

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Durante la presentación de los resultados anuales de 2025, la directiva sostuvo que el operador del sistema cumplió estrictamente con la normativa vigente antes, durante y después del incidente.

Portugal completó la restauración de su red de transporte a las 00:22 del 29 de abril, mientras que España lo hizo en torno a las 04:00. El informe definitivo que se presentará el 20 de marzo deberá determinar con precisión los factores desencadenantes y fijar las medidas correctoras para reforzar la resiliencia del sistema eléctrico europeo ante escenarios de alta penetración renovable y fuertes intercambios transfronterizos.

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