Bosch ha realizado pruebas de conducción automatizada de nivel 3 en tráfico real en la ciudad china de Wuxi, en las que el vehículo asume la conducción a velocidades de hasta 120 km/h, gestionando funciones como la aceleración, el frenado y la dirección.
Las pruebas se desarrollan en autopistas urbanas y vías rápidas abiertas al tráfico, donde el sistema es capaz de gestionar de forma autónoma la circulación, los cambios de carril y la adaptación de la velocidad a las condiciones de la vía.
Este avance marca un paso relevante en la evolución de la conducción automatizada. A diferencia de los actuales sistemas de asistencia de nivel 2, que exigen la supervisión constante del conductor, el nivel 3 permite que el vehículo asuma temporalmente la responsabilidad de la conducción en escenarios específicos y bajo determinadas condiciones de seguridad.
Los ensayos forman parte de la estrategia de Bosch para impulsar la próxima generación de vehículos automatizados mediante la integración de inteligencia artificial, sensores avanzados, software de percepción y ordenadores de alto rendimiento. La compañía desarrolla internamente gran parte de estas tecnologías, desde sensores y sistemas ADAS hasta plataformas de computación para automoción.
Conducción automatizada
Según la clasificación internacional de la Sociedad de Ingenieros de Automoción (SAE), existen seis niveles de automatización, desde el nivel 0, sin automatización, hasta el nivel 5, correspondiente a vehículos capaces de circular en cualquier situación sin intervención humana.
La mayoría de los automóviles comercializados actualmente operan en nivel 2, donde el vehículo puede controlar simultáneamente la velocidad y la dirección, pero el conductor sigue siendo responsable de la conducción.
El salto al nivel 3 supone un importante cambio. En determinadas circunstancias, el sistema puede asumir la tarea de conducción y tomar decisiones sobre aceleración, frenado o trayectoria, mientras el conductor deja de supervisar constantemente el entorno, aunque debe estar preparado para retomar el control cuando el vehículo lo solicite.
Bosch busca reducir el error humano
La apuesta por la conducción automatizada responde a un objetivo de seguridad vial. La Dirección General de Tráfico recuerda que más del 90% de los accidentes de tráfico tienen relación, en mayor o menor medida, con errores humanos. La automatización pretende precisamente reducir ese factor de riesgo mediante sistemas capaces de mantener la atención permanente sobre el entorno y reaccionar en milésimas de segundo.
Los organismos europeos consideran además que estas tecnologías pueden contribuir a disminuir el número de víctimas en carretera y facilitar el objetivo comunitario de avanzar hacia una movilidad con cero fallecidos en 2050.








Deja tu comentario
Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios