La causa tiene su origen en la posible manipulación de Declaraciones de Impacto Ambiental (DIA), necesarias para la tramitación de proyectos de parques eólicos y fotovoltaicos, y apunta a irregularidades y el posible cobro de comisiones.
Esta investigación, desarrollada en el marco de la Operación Peserte, se ha hecho pública este martes con la puesta en marcha, a primeras horas de la mañana, de una docena de registros en Madrid (10) y Zaragoza (2).
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