La subida de las temperaturas en Asia --especialmente en China-- podría traducirse en un aumento de hasta el 40 por ciento en el precio de la luz en España de cara al verano.
Desde la consultora energética Tempos Energía han señalado que, si bien los últimos movimientos del conflicto de Oriente Medio "han hecho oscilar al gas", tanto el nivel actual de las reservas gasísticas en Europa como el calor asiático y su consecuente influencia en la demanda serán "factores determinantes" en la factura de la luz de los meses de julio y agosto.
Según ha explicado el director general de Tempos Energía, Antonio Aceituno, "actualmente, el gas natural licuado americano tiene destino Europa, porque Asia aún no está demandando y China lleva meses sin acelerar sus compras". Sin embargo, "cuando el calor llegue y el termómetro se dispare en Shanghái, los cargueros americanos se dividirán entre la demanda de Asia y Europa".
"Por el momento, Asia está pagando siete euros más por cada megavatio y, cuando la necesidad sea más urgente, será Europa quien absorba el golpe con los depósitos a menos de la mitad de su capacidad, y con el gas sin alternativa para cubrir los picos de demanda", ha subrayado el experto.
Ante esta situación, el precio de la luz de este verano no lo fijará el Estrecho de Ormuz, sino que lo marcarán las temperaturas en Asia. Aceituno ha apuntado que, si China "irrumpe de nuevo en el mercado", la factura de julio podría pasar de 70 euros a la franja de los 88 y 93 euros el megavatio hora, mientras que agosto se desplazaría de los 68 euros a la zona de los 90 y 95 euros el megavatio la hora.
Unas cifras que reflejen "una enorme subida de hasta un 40 por ciento", si bien el escenario "más impactante" se dibujaría en septiembre, donde el precio llegaría a rozar los 95 euros. Según ha apuntado el CEO de la consultora, "nos encontraríamos ante un verano que equivaldría a pagar el doble de lo que se pagó en 2019".
Por otro lado, si Asia se mantiene sin comprar ante la contención de los termómetros, el gas natural licuado americano seguiría fluyendo hacia Europa y la factura de julio podría aguantar en torno a los 85 y 86 euros el megavatio hora, mientras que agosto y septiembre estarían en la franja de los 85 y 87 euros, datos que, igualmente, marcarían el verano más caro de los últimos dos años.
Los futuros
En relación a los futuros eléctricos, el mercado del gas cierra en los 48,46 euros el megavatio hora. El CEO de Tempos Energía ha recordado que "nos encontramos ante un precio estructuralmente alto" y que, "en los últimos tres años, solo uno de cada once días ha registrado estos precios", pero, aun así, "el mercado no consigue romper a la baja".
Por el momento, el suelo del precio sube mientras el techo aguanta. Mientras el gas europeo corrige cerca de un 20 por ciento desde su mayor pico en el mes de marzo, la electricidad no consigue hacerlo y los trimestres más cercanos como son el verano y el invierno de 2026 marcan nuevos máximos históricos.
En concreto, el tercer trimestre acumula una subida del 43 por ciento desde el mes de enero, registrando el máximo histórico de toda su serie en 88,45 euros el megavatio hora. La corrección del mercado del gas está soportada por el calor en Asia y por los almacenamientos de gas en Europa, encontrándose a menos de la mitad de su capacidad.
Con China activando sus compras, los cargamentos americanos se desviarán a Asia. Ante este contexto, el experto ha advertido que "Europa se encontrará con los almacenamientos a menos de la mitad de su capacidad y solo las centrales de gas podrán cubrir los picos de demanda".









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