El encarecimiento de los precios de la gasolina y el diésel desde el inicio de la guerra con Irán ha supuesto un coste adicional de 37.000 millones de dólares a los consumidores en Estados Unidos, según un estudio de la Universidad de Brown.
Hasta este lunes, ese incremento equivale a más de 284 dólares por hogar, de acuerdo con las estimaciones basadas en una herramienta creada por el centro educativo, que calcula el sobrecoste de los combustibles desde el inicio del conflicto, lanzado por EEUU e Israel el pasado 28 de febrero.
El indicador compara los precios actuales con una estimación hipotética de cuánto costaría la energía en ausencia de la guerra.
El aumento del precio de la gasolina, que ha pasado de 2,98 dólares por galón (3,785 litros) a finales de febrero a costar 4,52 dólares como promedio este lunes, según datos de la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA), representa por sí solo un impacto de 20.000 millones de dólares para los consumidores, según Brown.
El precio del combustible en EEUU
Por su parte, el diésel, un combustible clave para agricultores y transportistas, añade otros 16.900 millones de dólares en costos para los estadounidenses y se sitúa a 18 centavos de su máximo histórico de 5,816 dólares por galón registrado en 2022, de acuerdo con la AAA.
El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo este lunes que planea suspender de forma temporal el impuesto federal a la gasolina hasta que bajen los precios de los hidrocarburos disparados en concreto por el bloqueo de Irán al Estrecho de Ormuz, por donde transitaba un 20 % del crudo mundial.









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