Imagina una marca que nació hace más de un siglo en el Imperio Ruso, fabricando desde vagones hasta aviones, y que ahora regresa con un vehículo eléctrico que parece sacado de una película de ciencia ficción. Eso es justo lo que ha pasado esta semana en Moscú, donde Russo-Balt ha desvelado su nueva furgoneta/camión eléctrica… que encima tiene un parecido demasiado razonable con un modelo de la américa capitalista.
Y es que gracias a su carrocería de acero inoxidable angular y robusta, el modelo ha generado revuelo inmediato por sus similitudes con el Tesla Cybertruck (contacto). No obstante, los responsables de la empresa insisten en que no es una imitación: lo que les diferencia es el toque artesanal, con soldaduras hechas completamente a mano.
Víktor Nekrasov, director de la compañía, ha sido claro al respecto: “nuestra carrocería no solo es de acero inoxidable, sino que cada unión se ha soldado manualmente para garantizar una durabilidad extrema”, explicó en su presentación. Este enfoque promete un vehículo capaz de soportar temperaturas extremas, desde -45ºC en las estepas siberianas hasta +45ºC en los veranos del sur. Es un guiño práctico a las duras condiciones rusas, donde los coches deben ser más que un medio de transporte: aliados fiables en cualquier clima.
Especificaciones muy ‘europeas’
Bajo ese capó anguloso late un motor eléctrico delantero de 200 CV, suficiente para mover una furgoneta con carga útil de hasta 1.000 kg. La batería de 115 kWh ofrece una autonomía cero emisiones de 400 kilómetros, ideal para entregas urbanas o rutas cortas en entornos industriales.
El precio base arranca en 6,5 millones de rublos, equivalentes a unos 71.700 euros al cambio actual, y las primeras unidades llegarán a manos de los clientes en enero de 2027. La producción se realizará bajo pedido, con una certificación en marcha y códigos VIN internacionales ya asignados. No buscan la masificación, sino un proyecto para captar a quienes valoran la robustez por encima de la masificación.
¿Cybertruck o el V90 chino?
Weiqiao New Energy V90Weiqiao New Energy
El diseño no pasa desapercibido: líneas afiladas, ventanas angulares y esa barra de luces LED que gritan modernidad. Las redes inmediatamente se han saturado dado su parecido con el comentado Cybertruck de Elon Musk. Sin embargo, otros apuntan más al Este incluso: el Weiqiao New Energy V90 (o REACH-Xin V70), una furgoneta china de aluminio ligero lanzada en 2024.
Tiene una autonomía de 400 km. Russo-Balt
Una teoría que cobra sentido dadas las sanciones que tiene desde 2022, con un mercado automovilístico que depende casi completamente de China. Tanto es así, que en octubre 2025, las marcas chinas acapararon el 49,6% de ventas de turismos (165.700 unidades totales), el mejor mes desde noviembre 2024. Gigantes como Chery (rebautizada Tenet) o Geely (Belgee) ensamblan localmente para esquivar aranceles y venderse como "nacionales". Gazprombank prevé más "marcas rusas" que en realidad son chinas adaptadas.
Historia: de Riga a los Urales
El Russo-Balt S24 30 torpedo de 1910.Russo-Balt
Para aquellos que no lo sepan, Russo-Balt lleva más de un siglo vigente. En concreto, la marca original se fundó en 1869 como parte de una empresa germano-holandesa en Riga, produciendo vagones para ferrocarriles. Para 1874 ya era completamente rusa, con nombres como Mikhail Shidlovsky al frente. En 1908 entraron en automóviles, fabricando modelos de alta precisión en Riga y San Petersburgo hasta 1919. Llegaron a producir tranvías, aviones e incluso coches blindados durante la Gran Guerra.
La Revolución y la guerra civil la frenaron, pero su legado perduró. La Russo-Balt moderna, registrada en octubre de 2024 en Perm (Urales), compró los derechos de la marca y ha resucitado el nombre para EVs. No es la primera vez que prototipos al estilo Cybertruck se avistan en Perm ya que desde finales de 2025 circulaban rumores de pruebas locales.
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