Renovables  ·  Petróleo & Gas

El doble shock en el suministro de combustibles fósiles de estos últimos años acelera la transición eléctrica mundial

La energía solar, la eólica, las baterías o los vehículos eléctricos están acelerando el paso hacia una economía electrificada, reduciendo la dependencia de los combustibles fósiles, según Ember

Ningún comentario

La crisis energética de la década de 2020 ha entrado en una nueva fase tras dos grandes choques consecutivos en el suministro de combustibles fósiles: la invasión de Ucrania por Rusia en 2022 y el cierre en 2026 del estrecho de Ormuz, principal ruta mundial de petróleo y gas. Este último episodio, considerado el mayor corte de suministro de la historia, ha duplicado el impacto de las crisis petroleras de los años 70 y ha puesto en evidencia la creciente fragilidad del sistema energético global, según un reciente análisis de Ember.

La energía limpia crece más que ninguna otra y recibirá un impulso por la guerra
Corporaciones y grandes empresas tecnológicas con enorme demanda energética representaron por primera vez aproximadamente la mitad de las compras de energía verde el año pasado.

A diferencia de entonces, el contexto actual presenta una novedad clave: existen alternativas viables, competitivas y escalables. Tecnologías como la energía solar, la eólica, las baterías o los vehículos eléctricos están acelerando el paso hacia una economía electrificada, reduciendo la dependencia de los combustibles fósiles.

Mejorar la eficiencia y diversificar el suministro

El paralelismo con los años 70 muestra que las crisis energéticas transforman tanto la economía como la política. En aquel momento, los países respondieron mejorando la eficiencia, diversificando el suministro y apostando por fuentes alternativas como la energía nuclear. Esto permitió desacoplar el crecimiento económico del consumo energético y redujo el peso del petróleo, especialmente en la generación eléctrica.

Sin embargo, el cambio actual podría ser más profundo. Las nuevas tecnologías no solo son más baratas —la energía solar ya cuesta menos que el gas en muchos mercados—, sino también más rápidas de desplegar y más seguras, al no depender de suministros vulnerables a conflictos geopolíticos. Además, su adopción es irreversible: una vez instaladas, su bajo coste operativo dificulta volver a los combustibles fósiles.

El impacto se dejará sentir especialmente en Asia, región altamente dependiente de las importaciones que atraviesan Ormuz. Allí, la electrificación podría convertirse en la vía principal de crecimiento energético. Al mismo tiempo, el gas natural licuado pierde competitividad en la generación eléctrica, mientras que el petróleo afronta un declive estructural en el transporte, impulsado por el auge de los vehículos eléctricos.

Acelerar la electrificación

Según el análisis, la demanda mundial de combustibles fósiles podría haber alcanzado ya su punto máximo. Sectores clave como la industria, la edificación y el transporte muestran signos de estancamiento o retroceso, tendencia que se verá reforzada por el crecimiento exponencial de las tecnologías limpias.

La inestabilidad en Oriente Medio podría reducir un 20% la demanda mundial de petróleo y la de gas un 10% para 2050
A medida que los países priorizan la seguridad energética, la demanda se cubre cada vez más mediante electrificación, energías renovables, carbón y energía nuclear, mientras disminuye la dependencia de gas y petróleo, según Woodmac.

Frente a este escenario, los expertos advierten de que las respuestas tradicionales —más extracción, subsidios o diversificación de proveedores— resultan insuficientes. En su lugar, proponen acelerar la electrificación, reducir el coste de la electricidad y reformar las políticas energéticas para eliminar barreras al despliegue de tecnologías limpias.

La conclusión es clara: la actual crisis no solo es un desafío, sino también una oportunidad histórica. Los gobiernos deberán decidir entre reforzar un sistema fósil cada vez más inestable o impulsar definitivamente la transición hacia una era eléctrica más segura, barata y sostenible.

Noticias relacionadas

No hay comentarios

Deja tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Todos los campos son obligatorios

Este sitio web está protegido por reCAPTCHA y la Política de privacidad y Términos de servicio de Google aplican.