Las acciones retrocedían un 1% durante la sesión de la mañana, en línea con el resto de petroleras europeas. El anuncio de su nuevo plan de recompra de acciones tuvo un limitado impacto positivo por la tarde, ya que la acción caía algo menos del 1%. Finalmente cerró con una caída del 0,6% en línea con el resto del sector. La acción ha sido la que mejor se ha comportado del sector este año, descontando crecimientos de flujos de caja en línea con la subida de los precios del petróleo. La presentación confirmó estas expectativas, acompañada de una pequeña toma de beneficios.
La petrolera se comprometió a un crecimiento de la producción de 150.000 barriles de petróleo por día hasta alcanzar los 2,3 millones de barriles por día en 2030, que es algo menos del 3% de crecimiento anual anterior. La mayor contribución al crecimiento viene de su mercado local: se ha comprometido a aumentar en 100.000 barriles la producción hasta los 1,35 millones de barriles por día en 2030 para la plataforma continental noruega. La producción internacional de petróleo y gas crecerá un 30%, hasta los 950.000 barriles por día en 2030, mientras que la producción de energía eléctrica alcanzaría más de 20 teravatios hora en 2030, principalmente gracias a proyectos en ejecución.
Estos objetivos se traducirán en un crecimiento acumulado del 30% en el flujo de caja operativo después de impuestos entre 2025 y 2030. El equipo directivo anunció un aumento de las inversiones en 1.000 millones de dólares en 2027 en proyectos de petróleo y gas. Por lo tanto, el grupo prevé inversiones orgánicas de 12.000 millones de dólares para el año que viene, equivalentes a 10.000 millones de dólares una vez descontados los créditos fiscales para energía eólica. Para el período 2028-2030, la inversión anual se mantendría entre los 11.000 y 13.000 millones de dólares, con aproximadamente un 60 % destinado a la plataforma continental noruega, un 30 % a petróleo y gas a nivel internacional y un 10 % a energía.
Crecimiento centrado en el negocio upstream
En su mercado natural, la petrolera cuenta con una amplia cartera de oportunidades de inversión, que incluyen el desarrollo de yacimientos submarinos y la recuperación mejorada de petróleo (IOR), con precios de equilibrio inferiores a 35 dólares por barril y un período de recuperación de la inversión inferior a 2,5 años. El grupo planea desarrollar entre 6 y 8 nuevos proyectos conectados con infraestructura existente cada año hasta 2035.
Su cartera internacional incluye principalmente operaciones en países como Estados Unidos, Brasil, Angola, Reino Unido y Canadá. El crecimiento de esta división va a ser el más rápido, con un incremento en el flujo de caja operativo de un 80% acumulado, hasta 9.000 millones de dólares en 2030. La petrolera espera que la cartera internacional genere alrededor de 20.000 millones de dólares acumulados en flujo de caja libre después de la inversión de capital y los pagos de arrendamiento entre 2026 y 2030.
Recorte en el capital asignado a la actividad eléctrica
El anterior reparto de las inversiones por actividades refleja una importante reasignación de recursos hacia las actividades tradicionales. De hecho, el equipo directivo eliminó de la presentación cualquier objetivo referente a capacidad instalada en megavatios para 2030.
La petrolera espera ahora que el flujo de caja operativo de la actividad de generación eléctrica se triplique entre 2027 y 2030. Su negocio eléctrico debería seguir autofinanciándose, ya que el flujo de caja de las operaciones, de unos 3.000 millones de dólares acumulados, debería financiar inversiones orgánicas por importe similar entre 2027 y 2030.
Generosa política de remuneración al accionista
Con un flujo de caja libre después de capex y pagos de arrendamiento estimado superior a 40.000 millones de dólares del grupo para el periodo 2026-2030, el grupo espera duplicar la recompra de acciones para 2026 hasta alcanzar los 3.000 millones de dólares. A partir de 2027, el ritmo se mantendrá entre 2.000 y 4.000 millones de dólares, asumiendo unos precios del petróleo de entre 60 y 80 dólares por barril y unos precios del gas TTF de entre 7 y 11 dólares por MMBtu. Además, el grupo se compromete a un crecimiento anual superior al 5% en el dividendo trimestral en efectivo por acción.
En concreto, en 2026, la petrolera espera generar un flujo de caja libre después de inversiones y pagos de arrendamiento estimado superior a 25.000 millones de dólares. Esto es más que suficiente para cubrir inversiones netas de 13.000 millones y arrendamientos de 1.500 millones de dólares, el programa de recompra de acciones de 3.000 millones anunciado y un dividendo de 3.800 millones. Con estas estimaciones, Equinor dispondría de un excedente de 3.700 millones para amortizar deuda, lo que contribuiría a garantizar la actual política de dividendos incluso en un entorno de precios del Brent de 50 dólares por barril.






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