El director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), Fatih Birol, se muestra "muy pesimista" respecto a la crisis energética actual, de la que dice que es peor que las de 1973, 1979 y 2022 juntas, y teme un abril "negro" si no reabre durante este mes el Estrecho de Ormuz.
En una entrevista publicada este martes por el diario francés Le Figaro, Birol insiste en que, aunque la AIE trabaja en diferentes líneas, como medidas para ahorrar petróleo y gas y podría decidir sacar al mercado una parte más importante de sus reservas estratégicas, "la única, verdadera solución" es "la reapertura del Estrecho de Ormuz".
"Mientras siga cerrado, la economía mundial se seguirá enfrentando a muy grandes dificultades", alerta.
Sobre la situación actual, afirma que "el mundo no ha vivido nunca una perturbación del aprovisionamiento energético de tal magnitud. Si se observan las tres grandes crisis petrolíferas y gasísticas pasadas, la crisis actual es más grave que las de 1973, 1979 y 2022 juntas. Nos enfrentamos a un gran choque energético que combina choque petrolero, choque gasístico y choque alimentario".
Da por hecho que "la economía mundial va a sufrir" y que los países en desarrollo "serán los más afectados por los precios elevados del petróleo, del gas, de la alimentación y por la aceleración de la inflación". Por eso reconocer ser "muy pesimista".
La AIE y la crisis energética
Birol recuerda que es la mayor liberación de reservas de la historia de la organización (que se creó tras la crisis de 1973), que supone un 20% de las que disponen los países y que el resto se utilizará "si es necesario, pero espero que no lo será".
El director de la AIE detalla que con la guerra en Oriente Medio han resultado dañadas por los ataques 75 infraestructuras energéticas y "más de un tercio" están "gravemente o muy gravemente afectadas" y volverlas a poner en marcha costará "mucho tiempo".
Ante esas circunstancias, anticipa que "la arquitectura del sistema energético mundial va a cambiar", algo que costará "años", pero al final "la geopolítica de la energía se transformará profundamente".
De esa transformación, subraya que las renovables, la solar y la eólica, que permiten una rápida instalación, van a progresar de forma mucho más acelerada, "en una escala de unos meses", un fenómeno que ya se dio con la invasión rusa de Ucrania.








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07/04/2026