La electrificación impulsó el aumento de la demanda energética mundial a máximos históricos en 2025, con un crecimiento de la demanda eléctrica interanual del 3%, por encima del incremento del 1,7% del suministro energético mundial (TES), según la nueva edición del 'Statistical Review of World Energy', elaborado por Energy Institute junto a Kearney y en colaboración con otras entidades.
El informe destaca que la electricidad está cobrando cada vez más importancia en el sistema energético impulsada por los vehículos eléctricos, los centros de datos o la inteligencia artificial.
Así, en 2025, el aumento de la demanda de electricidad se cubrió íntegramente con fuentes bajas en carbono, y las energías renovables y la energía hidroeléctrica superaron al carbón como principal fuente de generación. Además, la generación a partir de combustibles fósiles se redujo en términos generales, lo que hizo que estos fueran sustituidos en lugar de complementados.
Por regiones, China registró el mayor crecimiento de la demanda de electricidad (+5,2%) entre las principales economías, lo que supuso un incremento equivalente al consumo total de Alemania en un solo año, mientras que la tasa de crecimiento de Estados Unidos (+3,2 %) se situó en línea con la media mundial.
Asimismo, el informe valora que los centros de datos tuvieron un papel clave en el aumento de la demanda eléctrica el año pasado, con un consumo mundial de electricidad de 788 teravatios hora (TWh), de los cuales, el 40% se produjo en Estados Unidos.
En lo que se refiere a las emisiones mundiales de carbono, aumentaron un 1,1% en el ejercicio, aunque se observaron fuertes diferencias entre las distintas regiones.
De esta manera, China e India registraron tasas de crecimiento del 0,3% y el 0,9%, respectivamente, por debajo de la media mundial. En Estados Unidos, sin embargo, las emisiones aumentaron un 3,2%, la cifra más alta entre las principales economías.
Además, las mejoras en la eficiencia -en relación con el crecimiento del PIB- se mantuvieron en el 2% durante 2025, una cifra que se sitúa muy por debajo del objetivo de mejora anual del 4% fijado en la COP28.
Pese a ello, el estudio subraya que las energías renovables registraron un fuerte impulso el año pasado, lideradas por la generación solar, que aumentó un 30% a nivel mundial, y los sistemas de almacenamiento de energía en baterías, que crecieron un 66% a nivel mundial.
Por regiones, China batió de nuevo un récord anual en energía eólica y solar, superando al resto del mundo en su conjunto. En Europa, las energías renovables crecieron un 7,89%, aunque este aumento se vio frenado en gran medida por el descenso de la energía hidroeléctrica, mientras que la generación eólica se redujo ligeramente.
En Estados Unidos, la energía solar se disparó un 28%, pero la eólica solo un 3%, mientras que la generación a partir del carbón aumentó un 13%, razón por la cual se dispararon las emisiones de carbono del país.








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