Renovables

La eólica marina en Gippsland abarata la luz y reduce la necesidad de nuevas redes eléctricas

Un informe de Jacobs concluye que la instalación de parques eólicos marinos en aguas de Victoria podría recortar miles de millones en costes energéticos y reforzar la estabilidad del sistema eléctrico australiano

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Un estudio elaborado por la consultora Jacobs revela que el desarrollo de energía eólica marina en Gippsland (Australia) permitiría reducir de forma significativa tanto las facturas eléctricas como la necesidad de nuevas infraestructuras de transmisión.

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Los desarrolladores pueden solicitar licencias de viabilidad para proyectos en esta zona hasta marzo de 2025, centrándose en generar beneficios económicos y comunitarios.

Según el informe, la incorporación de hasta 7 gigavatios de capacidad eólica marina para 2040 evitaría la construcción de más de 900 kilómetros de nuevas líneas eléctricas —con un rango estimado de entre 500 y 2.000 km—, lo que se traduciría en un importante ahorro de costes para el sistema.

Reducción del precio mayorista de la electricidad

La menor inversión en redes, junto con la reducción del uso de combustibles como el gas, contribuiría a rebajar el precio mayorista de la electricidad. En concreto, el estudio prevé una caída media de 5 dólares por megavatio hora entre 2033 y 2040, que podría alcanzar los 15 dólares en 2040, generando un ahorro acumulado de unos 5.200 millones de dólares.

Este abaratamiento tendría un impacto directo en los consumidores: las facturas domésticas podrían reducirse en torno a 151 dólares anuales en el estado de Victoria y 84 dólares en la costa este australiana.

Además del ahorro económico, el informe subraya el papel estratégico de la eólica marina en la estabilidad del sistema eléctrico. Su capacidad para generar energía durante las horas punta —especialmente en la franja de la cena— y en periodos de alta demanda invernal y estival la convierte en un complemento clave frente a otras renovables como la solar o la eólica terrestre.

Menor dependencia del gas

El análisis también destaca que esta tecnología permitiría disminuir la dependencia del gas, evitando el consumo adicional de 3,4 TWh y ahorrando al menos 2.500 millones de dólares en combustible. Asimismo, se reducirían los costes de capital y operación de las redes en unos 6.100 millones de dólares en total.

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El proyecto contempla la instalación de hasta 200 aerogeneradores, con alturas de hasta 350 metros, y el tendido de entre 90 y 120 kilómetros de cables submarinos.

En contraste, un escenario sin eólica marina obligaría a desplegar más capacidad de energía terrestre —hasta 8,3 GW adicionales— y a construir más infraestructuras de transmisión, con mayores costes y dificultades sociales y territoriales.

Expertos del sector coinciden en que la eólica marina puede desempeñar un papel clave en la transición energética australiana, aunque advierten de la necesidad de apoyo institucional y una planificación coordinada. También subrayan que su desarrollo debe complementarse, y no sustituir, a otras fuentes renovables.

En definitiva, el informe concluye que aprovechar el potencial eólico marino de Gippsland no solo reforzaría la seguridad energética del país, sino que contribuiría a un sistema eléctrico más fiable, asequible y menos dependiente de los combustibles fósiles.

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