La crisis energética causada por la guerra con Irán debe servir como una llamada de atención que demuestre que abandonar gradualmente los combustibles fósiles y actuar contra el cambio climático puede reforzar la seguridad del suministro y la competitividad, ha afirmado el ministro alemán de Medio Ambiente.
La guerra de Irán debe impulsar una mayor determinación para la retirada de los combustibles fósiles en la COP31
“La experiencia colectiva del estrecho de Ormuz puede marcar una diferencia decisiva”, ha declarado el ministro de Medio Ambiente alemán, Carsten Schneider

“La experiencia colectiva del estrecho de Ormuz —que demuestra que la mayoría de nosotros somos vulnerables a las sacudidas de los precios de los combustibles fósiles— puede marcar una diferencia decisiva”, declaró el ministro Carsten Schneider durante las negociaciones climáticas de Bonn, un foro preparatorio para la próxima conferencia climática de la ONU, la COP31, que se celebrará en Antalya, Turquía, a finales de año.
Estrecho de Ormuz y vulnerabilidad
El bloqueo por parte de Irán del estrecho de Ormuz, una vía marítima clave del golfo Pérsico, desde comienzos de marzo ha interrumpido una parte significativa del suministro mundial de combustibles fósiles, provocando aumentos en los precios del petróleo y del gas en todo el mundo.
Las tensiones geopolíticas no deben impedir el avance de la acción climática ni la búsqueda de soluciones conjuntas, afirmó Schneider, instando a todos los países a presentar objetivos nacionales ambiciosos en la COP31. Añadió que la próxima conferencia podría ser aquella "en la que los acuerdos se conviertan en inversiones, los objetivos en proyectos concretos y las promesas políticas en avances medibles".
Sin embargo, en las conversaciones de Bonn apenas se lograron avances en relación con objetivos vinculantes para poner fin al uso de combustibles fósiles, según la ONG Oxfam. «El abandono mundial de los combustibles fósiles, acordado desde hace tiempo, lamentablemente no está hoy más cerca de hacerse realidad», declaró el experto climático de Oxfam, Jan Kowalzig.
Kowalzig sostuvo que tanto los países industrializados ricos como las economías emergentes se muestran reacios a comprometerse con medidas climáticas concretas, mientras que los países exportadores de combustibles fósiles están aprovechando activamente el difícil contexto político para obstaculizar el progreso. No obstante, añadió que una hoja de ruta mundial presentada al margen de las negociaciones oficiales de la ONU por Brasil, anfitrión de la COP del año pasado, fue bien recibida por muchos participantes.
Negociaciones lentas
La ONG Germanwatch también señaló que las conversaciones de Bonn dejaron mucho trabajo pendiente antes de la COP31. "Las negociaciones fueron demasiado lentas y estuvieron demasiado marcadas por conflictos como para sentar las bases de una conferencia climática mundial exitosa", afirmó la experta en política climática de la organización, Laura Schäfer.
Según Schäfer, aunque la crisis energética relacionada con Irán ha supuesto el mayor impulso para la acción climática desde el Acuerdo de París de 2015, las negociaciones de Bonn no reflejaron esta urgencia.
Añadió que la postura de Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump, orientada a reducir la financiación internacional para el clima y seguida por otros países ricos, representa una amenaza particular para las conversaciones. "Es probable que los compromisos asumidos hace apenas unos años no se cumplan", afirmó, señalando que la presidencia conjunta turco-australiana de la COP31 se enfrenta ahora a la tarea de encontrar una salida a este estancamiento.
"Muchos países del Sur Global tienen razón al preguntarse de dónde procederán los fondos para la electrificación, la transición justa y la adaptación al cambio climático. Las negociaciones de Bonn no dieron respuesta a esta cuestión", añadió.
Como reacción a la lentitud de los avances en la eliminación gradual de los combustibles fósiles en las conferencias climáticas de la ONU, un grupo de más de 50 países inició negociaciones paralelas con el objetivo de elaborar planes concretos para poner fin al uso del carbón, el petróleo y el gas de acuerdo con los objetivos climáticos internacionales.
Aunque la primera reunión, celebrada en Colombia en abril de este año, no produjo compromisos concretos, representantes del Gobierno alemán calificaron el encuentro como un "hito" que demuestra el fuerte impulso existente en numerosos países para avanzar hacia el abandono de los combustibles fósiles.
Un comentario
- Es sencillo , apoyo al Biometano y multiplicar la generación de CAEs; con estas dos medidas agilizas esa desgosilización en menos de 5 años ……. si te dedicas a Baterías y H2 perderás 15-20 años
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Eltoni
20/06/2026