La Orden Ejecutiva 14420 de Estados Unidos, que prohíbe la importación de determinados equipos para redes eléctricas de alta potencia procedentes de ciertos países, en particular de China, podría afectar a un mercado de más de 22.000 millones de dólares en importaciones desde 2025 y poner a prueba una cadena de suministro que ya soporta una fuerte presión, según un reciente análisis de Wood Mackenzie.
La orden ejecutiva de EEUU que prohíbe equipos eléctricos chinos agravará la escasez de transformadores críticos
Los transformadores de potencia y las subestaciones ya afrontan un déficit estimado de mercado del 15% y el 8%, respectivamente

La nueva orden podría afectar potencialmente a 24 países. Sin embargo, China será, con diferencia, el país más afectado, ya que concentra prácticamente la totalidad de las importaciones de equipos para redes eléctricas de alta potencia desde comienzos de 2025.
Se agravan los problemas de la cadena de suministro
Según la investigación de Wood Mackenzie, los transformadores de potencia y las subestaciones ya registran en 2026 un déficit estimado de mercado del 15% y el 8%, respectivamente. Las restricciones al uso de equipos fabricados en China agravarán aún más los problemas que afronta la cadena de suministro.
El segmento que se verá más afectado será el de los transformadores de potencia de 100 MVA, que ha experimentado un crecimiento extraordinario desde 2023. En conjunto, el mercado de transformadores de potencia de más de 10 MVA se ha expandido casi un 300% desde 2020.
“Las compañías eléctricas han evitado en gran medida a los proveedores chinos desde la primera prohibición sobre equipos para redes de alta potencia, por lo que buena parte del impacto se concentrará en los centros de datos, que han estado utilizando equipos chinos para reducir los plazos de entrega”, señaló Ben Boucher, analista principal de cadena de suministro de Wood Mackenzie.
“El segmento de 100 MVA o más es precisamente donde la escasez ya es más acusada, y también donde los centros de datos han recurrido a fabricantes chinos para gestionar los plazos de entrega", añade.
“Sin embargo, sigue existiendo una importante incertidumbre sobre el alcance exacto de la orden. Todavía no está claro cómo se aplicará la definición de “equipos para redes eléctricas de alta potencia” a las cargas de los centros de datos. Esto significa que la magnitud final del impacto sobre este segmento del mercado podría ser muy diferente en función de cómo el Departamento de Energía interprete y aplique las nuevas normas durante los próximos 120 días”.
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